El relevamiento indica que Flávio retrocedió dos puntos porcentuales respecto de la medición anterior, cuando tenía el 49%, mientras que Lula permaneció en el 45%. Los votos en blanco y nulos representan el 6% y el 2% de los consultados todavía no definieron su elección.
La encuesta fue realizada entre el 13 y el 14 de octubre, con entrevistas presenciales a 2.520 electores de 16 años o más en 153 municipios de todas las regiones brasileñas. Tiene un margen de error de dos puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%.
Cómo quedó la diferencia en los votos válidos
El sistema electoral brasileño es similar al argentino. Solo cuentan, a la hora de repartir cargos o porcentajes finales, los "votos válidos y afirmativos". Esto significa que de entrada el voto nulo se descarta, pero luego, el voto en blanco ("válido, pero no afirmativo") también.
Entonces, si se excluyen los votos en blanco, nulos y los indecisos, Flávio Bolsonaro alcanza el 51% de los votos válidos, frente al 49% de Lula. En la medición anterior, la relación era de 52% a 48% en favor del senador. Bajó pero es más de lo necesario para ganar en el balotaje.
Como diferencia se redujo, por lo tanto, a dos puntos, un resultado que también configura un empate técnico dentro del margen de error de la encuesta y es muy difícil pronosticar con seguridad al triunfador.
En la primera vuelta, Flávio había obtenido el 45% de los votos totales, frente al 43% del actual presidente. La definición del balotaje dependerá, en buena medida, de la capacidad de ambos candidatos para consolidar sus apoyos y atraer a los votantes que eligieron otras opciones.
Mapa electoral: Lula domina el nordeste y Flávio se impone entre los evangélicos
La encuesta muestra diferencias marcadas según la región, la religión, los ingresos y el nivel educativo de los electores. Una división - ¿grieta? - que en Brasil viene avanzando desde la primera presidencia de Jair Bolsonaro.
Lula conserva una ventaja amplia en el nordeste brasileño, donde obtiene el 61% de las intenciones de voto frente al 32% de Flávio. También se impone entre los votantes con educación primaria, por 56% a 36%, y entre quienes perciben hasta dos salarios mínimos mensuales, por 53% a 38%.
El presidente también lidera entre los católicos, con el 52% frente al 42% de su rival, y entre los electores que se identifican como negros, por 54% a 36%.
Flávio, en cambio, registra su mayor ventaja entre los evangélicos, con el 62% contra el 29% de Lula. En la región sur, el senador alcanza el 57%, frente al 35% del mandatario.
La mayoría cree que ganará Flávio Bolsonaro
Más allá de la intención de voto, el sondeo midió quién creen los brasileños que ganará la elección. El 54% considera que Flávio Bolsonaro será el próximo presidente, mientras que el 37% espera una reelección de Lula. El 10% restante no tiene una opinión definida.
La percepción de quién ganará no coincide necesariamente con la preferencia electoral, pero refleja el clima que rodea a una contienda que permanece abierta. Los encuestadores toman un dato adicional de los sondeos. A la pregunta "¿a quién no votarían con seguridad?" , Lula tiene un margen de rechazo mayor que el de Flávio Bolsonaro. No así si el contendiente fuera Jaír, el padre del senador liberal.
En cuanto a la decisión de voto, el 93% de los consultados afirma que ya definió completamente su elección para la segunda vuelta. El porcentaje llega al 95% entre los votantes de Flávio y al 94% entre los de Lula. Queda un 7% de indecisos, que ante semejante paridad, puede resolver finalmente el resultado del balotaje.
La disputa también se juega en el rechazo a los candidatos
La investigación registra niveles elevados de rechazo para los dos postulantes. El 46% afirma que no votaría por Lula, mientras que el 44% rechaza exclusivamente a Flávio Bolsonaro. Un 3% rechaza a ambos y un 7% no descarta a ninguno.
Además, el 78% de los electores sostiene que eligió a su candidato porque considera que es la mejor opción para gobernar. Sin embargo, el 14% reconoce que vota principalmente para impedir que gane el postulante del espacio contrario.
Entre los votantes de Flávio, el 17% afirma que lo elige para evitar una victoria de Lula. En el electorado del presidente, ese motivo alcanza al 12%.
Con una diferencia mínima en las encuestas y un electorado mayoritariamente decidido, el balotaje brasileño se encamina hacia una definición ajustada. La capacidad de los candidatos para movilizar a sus bases y captar a los votantes de las fuerzas que quedaron fuera de la segunda vuelta será determinante.
El resultado del domingo completará el mapa ideológico de Sudamérica. Hoy, tiene 7 gobiernos de derecha (Argentina, Chile, Paraguay, Perú, Ecuador, Bolvia y Colombia), dos de izquierda (Uruguay y Brasil) y un gobierno títere como el de Delcy Rodríguez en Venezuela. Un extraño caso de bolivarianismo residual pro Trump.