El Senado, la batalla más difícil
La disputa por el Senado es más compleja: los demócratas necesitan sumar cuatro escaños netos para quedarse con el control. La última encuesta encontró candidatos demócratas por delante en siete estados considerados decisivos, entre ellos Texas, Kansas, Iowa, Michigan y Ohio. Estados que tradicionalmente se "pintan" de rojo, el color que identifica a los republicanos y esta vez, pueden cambiar a azules ( el color de los demócratas). Son resultados que ponen en riesgo territorios tradicionalmente republicanos.
Qué puede pasar con los últimos dos años de Trump
Si pierde una o ambas cámaras, Trump conservará el poder ejecutivo y el veto presidencial, pero tendrá mayores dificultades para aprobar leyes, negociar el presupuesto y designar funcionarios y jueces. Si los demócratas controlan ambas, podrán convertir el Congreso en un contrapeso permanente. Donald Trump, tajante como siempre, ya anticipó que si eso pasara, no dudará en vetar cada ley que logren aprobar los demócratas en el Congreso.
Para Javier Milei, el resultado también importa: un Trump debilitado podría tener menos margen político para sostener sus iniciativas y sus compromisos internacionales. Está la alianza continental que ha forjado con Washington, el acuerdo económico particular con Estados Unidos y, especialmente, el respaldo que le ha dado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, a la Argentina para mantener la estabilidad del plan económico a nivel macro.
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