“El resultado de esta noche representa por sí mismo una victoria esplendorosa”, dijo Le Pen poco después de que las televisiones anunciaran las estimaciones. “Millones de compatriotas han elegido el campo nacional”, sintetizó.
El éxito de Macron es considerable, teniendo en cuenta que termina un quinquenio marcado por la revuelta de los chalecos amarillos, la pandemia y la guerra de Ucrania, y en un país donde el voto antisistema está más alto que nunca. Con el nuevo periodo a gobernar, y salvo algún contratiempo imprevisible, Macron habrá gobernado Francia durante una década, tiempo suficiente para dejar su huella en el país y en la Unión Europea.