A menos de una semana de haber asumido en el cargo, el primer ministro israelí, Yair Lapid, realizó en la tarde del martes, su primera gira oficial para reunirse con el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
A menos de una semana de haber asumido en el cargo, el primer ministro israelí, Yair Lapid, realizó en la tarde del martes, su primera gira oficial para reunirse con el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
El encuentro tuvo lugar en el palacio del Elíseo, sede de la presidencia francesa, y se extendió por más de una hora, durante la cual ambos líderes conversaron, principalmente, sobre la seguridad en Medio Oriente.
De manera puntual, Lapid le entregó a Macron información de inteligencia respecto de las actividades que lleva a cabo Hezbolláh en el Líbano y de cómo estas afectan a la relación de Israel con su país vecino.
En el informe se incluyó un apartado sobre el caso de los tres drones que la organización terrorista lanzó el pasado sábado hacia las inmediaciones de la plataforma Carish (un depósito de gas ubicado en el mar Mediterráneo) y que fueron derribados por el ejército israelí.
Respecto de esto, Lapid declaró que “Israel no dudará en actuar para proteger sus plataformas de gas y que no discutirá ningún tema de frontera marítima con Líbano mientras exista la amenaza de Hezbolláh en aquel país”
Macron, por su parte, se mostró dispuesto a intervenir y a conversar con el gobierno libanés para tratar de llegar a un acuerdo. Además, el mandatario francés expresó que este encuentro “era necesario y llegó en un momento crucial y oportuno para encarar un trabajo conjunto respecto de algunos temas centrales”, en clara referencia a dos problemáticas que afectan a la región.
El primer punto es el conflicto israelí-palestino. Sobre esto, Macron señaló que es primordial regresar al diálogo político que permita llegar a resoluciones tangibles que respondan tanto a la seguridad e integridad del Estado de Israel, como a las aspiraciones de los palestinos. En ese momento de la charla, Macron miró a Lapid, y agregó: “Creo que tienes todo lo que se necesita para lograr una paz histórica entre ambos pueblos”.
En segundo lugar, se plantearon las tensiones entre Israel e Irán. No es menor que se haya decidido abordar este tema en el encuentro, sobre todo semanas después de que el régimen iraní amenazó abiertamente con atentar contra objetivos israelíes en cualquier parte del mundo.
Cabe recordar que días después de esa advertencia, las fuerzas de seguridad de Israel (en conjunto con sus pares turcos) lograron impedir el secuestro de diplomáticos israelíes en Turquía, casi al mismo tiempo que el avión venezolano con tripulación iraní aterrizaba en el aeropuerto de Ezeiza.
Pero tampoco es casual que se haya puesto en agenda este tema, justo en el momento en el que se discute el regreso a las conversaciones con Irán por el acuerdo nuclear, al que Israel se opone y del que Francia es uno de los países intervinientes en las negociaciones.
Al cierre de la charla, Macron aseguró que “el mundo debe responder a las violaciones de Irán” y le dijo a Lapid que Israel puede contar con la determinación de Francia para luchar en conjunto contra un enemigo en común: el terrorismo.
Originalmente, el encuentro había sido acordado hace varias semanas y quien debía viajar era Naftali Bennett que, hasta hace una semana, era el primer ministro de Israel.
Pero la renuncia de Bennett, la disolución del Parlamento, el llamado a elecciones y la asunción del nuevo primer ministro en esta etapa de transición preelectoral, cambiaron los planes.
Esto fue algo festejado por Macron cuando recibió a Lapid, ya que ambos mandatarios tienen una relación de amistad personal que lleva más de una década, cuando los dos fueron titulares de las carteras de Economía y Finanzas, respectivamente.
Al finalizar la visita, hubo promesas de seguir trabajando juntos y cooperando entre los dos países, aun si después del 1 de noviembre Lapid no logra continuar en el poder y debe abandonar su cargo.
Por Gabriel Astrovsky, desde Israel