Tras el escándalo, el director de la institución, Bill Timmons, renunció el lunes, según publicó el sitio local ABC 15.
Ese sitio también reveló que el personal que atendía a la paciente no sabía que la mujer estaba embarazada hasta que notaron que estaba dando a luz, pero esta versión también está bajo investigación. Una hipótesis es que ninguno de los profesionales reportó el embarazo por temor a ser despedidos.
Desde el hospital, que atiende a alrededor de 2.500 personas al año, calificaron el hecho como un "incidente profundamente perturbador"y un "caso horripilante y sin precedentes”.