Realizaron un acto en la sede de la nunciatura vaticana en Buenos Aires. Le pidieron al nuncio (el embajador de El Vaticano) que el papa León XIV intervenga directamente para pedir y obtener la liberación de los presos por razones políticas.
Están detenidos por el régimen residual chavista en Venezuela. Como no se sabe nada de ellos, los familiares de dos presos políticos argentinos piden la urgente intervención directa del papa León XIV para lograr que cese su injusta detención. Por esa razón, esta mañana entregaron un petitorio en la Nunciatura en Buenos Aires, donde reclamaron gestos urgentes de la Santa Sede ante la demora del proceso de excarcelación, quienes fueron falsamente acusados de espionaje y sin ninguna causa judicial iniciada formalmente.
La convocatoria para entregar ese petitorio fue encabezada por María Alexandra Gómez y Virginia Rivero, respectivas esposas del gendarme Agustín Nahuel Gallo y el abogado Germán Darío Giuliani, quienes aún permanecen en territorio venezolano.
El gendarme Gallo está detenido desde el 8 de diciembre de 2024, cuando entró a Venezuela para ver a su esposa e hijo. Lo acusan de espionaje, pero nunca se presentó ninguna prueba. El Gobierno argentino denunció su caso como el de una clara violación a los derechos humanos y lo consideró como un desaparecido ilegal, por la acción del entonces gobierno encabezado por Nicolás Maduro.
Germán Darío Giuliani es un abogado penalista argentino, oriundo de San Isidro, que permanece detenido en Venezuela desde mayo de 2025. Giuliani viajó a Venezuela el 5 de abril de 2025 por motivos laborales o comerciales y fue arrestado entre el 21 y 23 de mayo de ese año, pocos días después de su llegada.
Los dos argentinos que permanecen detenidos están en la misma condición. El régimen chavista los detuvo de manera arbitraria. Los llevó a una cárcel sin informar ni a sus familiares ni a abogados sobre su paradero y las causas por las cuales se los detuvo. Incluso, cuando intervino directamente el gobierno argentino, no hubo ningún avance. Solo se pudo ver una imagen en movimiento, muy acotada, breve y parcial del gendarme Nahuel Gallo. Con esa imagen más que corta, era imposible saber en dónde estaba o cuándo se había grabado. Pero tanto con Gallo como con Giuliani, poco y nada se sabe al día de hoy sobre su suerte. Solo los separa su profesión y el tiempo que llevan detenidos.
A Gallo, se lo detuvo el 8 de diciembre de 2024. A Giuliani, entre el 21 y 13 de mayo de 2025. El primero lleva 411 días detenido injustamente. El otro, acumula 247 días en la misma condición.
Por eso, sus esposas, familiares directos y amigos fueron este viernes a la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires. Es la representación diplomática de El Vaticano en la Argentina. Le llevaron y entregaron un petitorio al nuncio (embajador) para que el papa León XIV se ocupe personalmente de hacer gestiones para que recobren la libertad.
En Venezuela ya no está Nicolás Maduro. Pero parece que solo eso ha cambiado. Y que Estados Unidos se hizo cargo del petróleo venezolano, la primera reserva mundial. Nada más. Muy poco o nada desde la lucha por la vigencia del Estado de Derecho, la democracia y el respeto por los derechos humanos.
De los miles de detenidos que capturó el régimen chavista, este gobierno residual solo liberó a un puñado. María Corina Machado lo denunció a la par de las ONG que se preocupan por los DD.HH. avasallados en Venezuela. Tan poco cambió desde el pasado 3 de enero (cuando un comando norteamericano capturó y sacó del país a Maduro) que los presos detenidos arbitrariamente que recuperaron la libertad, solo tienen eso, aunque no es poco. Pero aunque ya no están encarcelados, sus causas por espionaje, traición o acusaciones por el estilo, siguen abiertas en los tribunales chavistas.
Como si fuera un lamentable "juego de la oca", los dos prisioneros políticos argentinos, están un casillero por detrás. Siguen en prisión y ni siquiera se sabe cabalmente en qué cárcel se los retiene ilegítimamente.
Javier Milei acaba de elogiar lo hecho por Donald Trump y dijo que esperaba una rápida resolución con la libertad de los presos políticos. Se lo dijo en Davos a un periodista de la agencia Bloomberg que lo entrevistó. Sin embargo, nada ha cambiado hasta este momento. Por eso, la iniciativa para pedirle al sucesor del papa Francisco que tome el tema en sus manos. El papa argentino estuvo varias veces con el dictador que hoy está preso en Nueva York. Trascendió una vez, parte del contenido personal de una carta, en la que Francisco lamenta que "acuerdos logrados de manera previa - nunca conocidos - no se hubiesen concretado".
Ahora, es el tiempo de un papa norteamericano. Con el que Trump no parece estar muy cómodo. ¿Podrá influir para lograr que el chavismo residual libere al gendarme Gallo y al abogado Giuliani, los dos presos políticos argentinos que siguen detenidos en Venezuela?