Ante un nueva ola de casos relacionados con la variante Ómicron del coronavirus en China, cerca de 17 millones de personas de la ciudad de Shenzhen, cercana a Hong Kong, fueron confinadas para reducir la incidencia de contagios.
Ante un nueva ola de casos relacionados con la variante Ómicron del coronavirus en China, cerca de 17 millones de personas de la ciudad de Shenzhen, cercana a Hong Kong, fueron confinadas para reducir la incidencia de contagios.
Los residentes de Shenzhen, uno de los principales polos tecnológicos del país y sede de empresas como Huawei y Tencent, deben permanecer en sus casas y someterse a tres rondas de pruebas masivas de detección del coronavirus, mientras que los negocios no esenciales cerraron sus puertas y el transporte quedó suspendido.
En ese sentido, la Comisión Nacional de Salud de China anunció que se identificaron 66 contagios, por lo que las autoridades chinas decidieron que el aislamiento se extenderá desde mañana lunes hasta el próximo día 20.
Se trata de la peor ola de contagios de coronavirus en dos años de pandemia. El brote “refleja que la variante Ómicron se propaga de manera oculta, es muy contagiosa, rápida y difícil de detectar en las fases iniciales”, comentó a periodistas Zhang Yan, autoridad sanitaria provincial de Jilin.
Y agregó: “Los mecanismos de respuesta de emergencias en algunas áreas no son lo suficientemente robustos, no hay suficiente comprensión de las características de la variante Ómicron y ha habido decisiones inadecuadas”.
El gigante asiático notificó este domingo 3.939 contagios de covid-19 en 24 horas, el dato más alto en los últimos 24 meses en el país, donde la población de varias ciudades fue confinada por brotes del virus, informó la Comisión Nacional de Salud (CNS).
Shenzhen estableció el cierre selectivo para 11 distritos con pruebas masivas. Además, el aumento de casos asintomáticos locales provoca rumores de cierre de toda la ciudad en Shanghái.
Aunque la cifra de contagios del país de 1.400 millones de habitantes parece pequeña comparada con la de otras naciones menos pobladas, las medidas son parte de una política oficial estricta que implica confinamientos, restricciones de viaje y pruebas masivas cuando se detectan focos infecciosos.
En total, 19 provincias enfrentan brotes de las variantes Ómicron y Delta del coronavirus, según datos de la CNS.
China, donde el virus fue detectado por primera vez a finales de 2019, ha seguido una política estricta de "cero covid" con confinamientos, restricciones de viaje y pruebas masivas cuando se detectan focos infecciosos.
La mayoría de los casos de esta última ola se registraron en la provincia de Jilin, en el noreste del país, con 1.412 positivos contabilizados este domingo. En Changchun, su capital provincial que cuenta con nueve millones de residentes, se encuentra en confinamiento total.
El balance oficial reportado la semana pasada indicó que en China se registraron poco más de 100.000 casos en dos años, con un total de 4.636 personas fallecidas.