El Departamento Correccional de Tennessee confirmó que se habían cumplido todos los pasos contemplados en el protocolo de ejecución y explicó que las normas vigentes no permiten realizar procedimientos adicionales una vez administradas las dos tandas previstas.
“Christa Pike ha sido transportada a un centro médico fuera de las instalaciones”, informó oficialmente el organismo penitenciario después del procedimiento.
Cómo fue la fallida ejecución de Christa Pike
La ejecución había sido programada originalmente para las 10 de la mañana del miércoles 30 de septiembre, pero una decisión judicial de último momento modificó los planes.
Una hora antes del horario previsto, la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito suspendió el procedimiento por dos votos contra uno mientras analizaba planteos vinculados con el caso.
Sin embargo, horas más tarde, la Corte Suprema de Estados Unidos levantó esa suspensión y permitió que Tennessee avanzara con la pena capital. Los tres integrantes liberales del máximo tribunal estadounidense expresaron su desacuerdo con la decisión.
El procedimiento finalmente comenzó durante la noche. Los periodistas convocados como testigos ingresaron al área alrededor de las 19 y, a las 19.27, se abrieron las cortinas que permitían observar la cámara de ejecución. Pike estaba atada a una camilla y acompañada por un consejero espiritual.
Antes de que comenzara la administración de las drogas, pronunció sus últimas palabras. Dijo encontrarse en paz y habló sobre el amor antes de que los funcionarios iniciaran el protocolo. Pero los minutos comenzaron a pasar y la mujer seguía con vida.
En un momento, Pike incluso levantó la cabeza y preguntó a los funcionarios por una sensación que experimentaba en uno de sus brazos, según reconstruyeron los periodistas presentes.
El protocolo de Tennessee contempla la administración de pentobarbital, un barbitúrico utilizado en altas dosis para las ejecuciones mediante inyección letal.
Si la persona no muere después de la primera tanda, el procedimiento establece que debe aplicarse una segunda serie de jeringas. Eso fue exactamente lo que ocurrió.
Le administraron dos tandas y seguía respirando
La segunda dosis había sido administrada para las 20.26, según la reconstrucción de los testigos. Sin embargo, Pike continuó respirando. Desde detrás de las cortinas cerradas, los periodistas aseguraron escuchar fuertes ronquidos y respiraciones.
La situación se prolongó hasta las 20.53, cuando se cortó el sonido de la cámara y un funcionario les pidió a los testigos que abandonaran el lugar.
Los abogados de la condenada presentaron entonces una moción de emergencia para detener cualquier intento de continuar con la ejecución. Argumentaron que Pike estaba siendo sometida a un sufrimiento innecesario y que seguir adelante podía vulnerar la prohibición constitucional estadounidense contra los castigos crueles e inusuales.
El Departamento Correccional explicó posteriormente que el protocolo no permite una tercera administración de la sustancia. Por ese motivo, una vez agotadas las dos tandas establecidas y al comprobar que seguía con vida, Pike fue trasladada para recibir atención médica.
El episodio resulta excepcional incluso dentro de los antecedentes de ejecuciones fallidas en Estados Unidos. La directora ejecutiva del Death Penalty Information Center, Robin Maher, señaló a Associated Press que existían antecedentes de condenados que sobrevivieron a problemas relacionados con la colocación de vías intravenosas, pero no de alguien que permaneciera con vida después de recibir las drogas utilizadas para concretar la ejecución.
Por qué Christa Pike había sido condenada a muerte
Christa Pike recibió dos inyecciones letales por su pena de muerte, pero sobrevivió y fue hospitalizada. (Foto: archivo)
Pike se encontraba en el corredor de la muerte desde 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, una joven de 19 años que estudiaba con ella en un programa de capacitación laboral Job Corps en Knoxville. El crimen ocurrió el 12 de enero de 1995.
Según la acusación, Pike creía que Slemmer intentaba acercarse sentimentalmente a su entonces novio, Tadaryl Shipp, y la llevó hasta una zona boscosa.
La víctima fue golpeada y atacada con un cúter y otros objetos. Shipp admitió posteriormente haber realizado un pentagrama sobre el cuerpo de Slemmer. Pike fue condenada a muerte, mientras que su entonces novio, que tenía 17 años cuando ocurrió el crimen, recibió una pena de prisión perpetua con posibilidad de libertad condicional.
La defensa de Pike había pedido clemencia y destacó que era muy joven cuando cometió el asesinato, además de presentar antecedentes vinculados con abusos sufridos durante su infancia y diagnósticos posteriores de trastorno bipolar y estrés postraumático. El gobernador Lee rechazó el pedido antes de la fecha establecida para la ejecución.
Pike iba a convertirse en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años. Las ejecuciones de mujeres son extremadamente infrecuentes en Estados Unidos: desde que la Corte Suprema restableció la pena de muerte en 1976, solo 18 mujeres habían sido ejecutadas hasta este episodio.
Tennessee suspendió las próximas ejecuciones
El fallido procedimiento provocó una crisis inmediata en el sistema penitenciario de Tennessee. El gobernador Bill Lee ordenó una investigación externa e independiente para determinar qué ocurrió durante la administración de las drogas.
“Llevar a cabo una sentencia impuesta legalmente es una de las responsabilidades más serias del Estado”, señaló Lee al anunciar la revisión. También sostuvo que la población espera que el procedimiento sea legal, constitucional y efectivo.
Además, el mandatario decidió que la ejecución restante prevista en Tennessee durante 2026 no se realizará este año.