Irán elevó este miércoles el tono de sus advertencias y amenazó con atacar bases militares de Estados Unidos y de sus aliados en Medio Oriente si Washington decide intervenir en respaldo de las protestas que atraviesan al país.
Teherán advirtió que considerará “objetivo legítimo” a cualquier instalación regional que colabore con una ofensiva. Estados Unidos evacuó la base militar que tiene en Qatar.
Irán elevó este miércoles el tono de sus advertencias y amenazó con atacar bases militares de Estados Unidos y de sus aliados en Medio Oriente si Washington decide intervenir en respaldo de las protestas que atraviesan al país.
El ministro de Defensa, Aziz Nafizardeh, afirmó que cualquier instalación regional que colabore con una ofensiva será considerada un “objetivo legítimo” y anticipó una respuesta “dolorosa”. La escalada se reflejó en reportes diplomáticos sobre la evacuación preventiva de personal estadounidense de la base aérea Al Udeid, en Qatar, después de que el presidente Donald Trump asegurara que “la ayuda está en camino” para los manifestantes y dejara abierta la posibilidad de una acción militar.
En paralelo, el régimen endureció su respuesta interna. El jefe del Poder Judicial, Gholamhosein Mohseni Ejei, anunció la implementación de juicios acelerados contra los detenidos, al amparo de cargos por moharebeh, el delito de “guerra contra Dios”. La medida reavivó la preocupación internacional por la posible ejecución inminente de Erfan Soltani, un joven de 26 años. Mientras las autoridades reconocieron por primera vez un saldo oficial de 2.000 muertos, organizaciones independientes como HRANA reportan 2.571 fallecidos verificados, además de más de 10.000 personas detenidas y un apagón digital que ya supera las 132 horas.
La crisis también profundizó el aislamiento diplomático. Trump confirmó la cancelación de todos los contactos con funcionarios iraníes y advirtió que los responsables de la represión “pagarán un gran precio”. En Europa, al menos seis países, entre ellos Francia, Alemania y el Reino Unido, convocaron a los embajadores de Teherán para expresar su condena. Desde París calificaron la represión como la más violenta de la historia contemporánea iraní.
En contraste, Rusia y China reiteraron su respaldo a la soberanía del régimen, ampliando la brecha geopolítica frente a la mayor ola de protestas desde la Revolución de 1979.
Personal estadounidense comenzó a retirarse de la base aérea de Al Udeid, en Qatar, en medio del aumento de las tensiones en Oriente Medio. La decisión fue confirmada este miércoles por la Oficina Internacional de Medios de Qatar, que informó que la medida responde a la situación regional y alcanza a un número no precisado de efectivos destinados en una de las instalaciones estratégicas utilizadas por Estados Unidos.
En un comunicado, el organismo qatarí señaló que el país está adoptando “todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la protección de sus ciudadanos y residentes”, lo que incluye acciones vinculadas a la protección de infraestructuras críticas y bases militares.
Más temprano, un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato confirmó a Reuters que Washington dispuso el retiro de personal de bases clave en la región como una medida preventiva, ante el deterioro del clima de seguridad. Según explicó, el objetivo es reducir riesgos para los efectivos frente a posibles incidentes.
La información se conoció luego de que un alto funcionario iraní advirtiera a Reuters que Teherán notificó a países vecinos que albergan tropas estadounidenses que atacará esas bases si Estados Unidos decide avanzar con una ofensiva militar. La advertencia eleva el nivel de confrontación en un escenario marcado por amenazas cruzadas entre Irán y Washington.