Siempre según esa versión, la pelea habría comenzado cuando la actriz descubrió mensajes en el teléfono del futbolista. En esas conversaciones, Icardi habría intentado conseguir el contacto de Ekaterina "Eka" Ojeda, la joven que días atrás ya había generado un fuerte episodio de celos dentro de la pareja en un boliche en Capital.
La propia Eka confirmó luego que alguien le acercó el número del delantero, aunque dejó en claro que no tiene intención de iniciar ningún vínculo. "Si me llama le voy a contestar porque soy educada, pero me parece un hombre grande para mí y tiene demasiados quilombos en su vida", disparó.
Según Latorre, Icardi intentó recomponer la relación y fue hasta la casa donde se encuentra la actriz, pero el encuentro no habría servido para acercar posiciones y la crisis seguiría vigente.
Como si eso no alcanzara, el segundo golpe llegó desde el frente judicial.
Siempre de acuerdo con la información difundida en televisión, Icardi finalmente habría aceptado pagar la millonaria deuda por alimentos que mantenía con Wanda Nara, poniendo fin a una disputa que llevaba años.
Durante mucho tiempo, el delantero sostuvo que sus hijas tenían residencia en Turquía y que, por ese motivo, no correspondía pagar la cuota alimentaria en Argentina. Sin embargo, las niñas viven en el país junto a Wanda desde 2024 y, según trascendió, el futbolista terminó siguiendo el consejo de sus abogadas y regularizó la situación.
Para muchos, se trata de un triunfo judicial para Wanda Nara en una de las batallas más largas que ambos protagonizaron tras la separación.
Pero el panorama no termina ahí: el tercer problema tiene que ver con su carrera deportiva.
El contrato que vinculaba a Icardi con Galatasaray finalizó el 30 de junio y, hasta el momento, no existe una renovación confirmada, lo que abre enormes interrogantes sobre cuál será el próximo destino del delantero.
Así, el futbolista enfrenta una combinación explosiva: una relación sentimental envuelta en rumores de ruptura, un nuevo revés en su histórica pelea con Wanda Nara y un futuro futbolístico que todavía aparece lleno de incógnitas.