La reconstrucción realizada por la familia permitió conocer un dato que mantiene viva la esperanza. Según relató su padre, Marco Gámez, el ascensor que debía llevarlos al segundo piso estaba fuera de servicio, por lo que utilizaron otro elevador junto a un vecino que se dirigía al séptimo piso.
"Lucas se bajó con su tío en el tercer piso. El vecino contó que cuando entró a su departamento ocurrió el colapso", explicó.
Ese testimonio permitió a los rescatistas concentrar la búsqueda en un sector específico de la estructura derrumbada.
"Seguimos creyendo que está con vida"
Pese al paso de los días, la familia mantiene intacta la esperanza. "Somos optimistas. Creemos que Lucas puede estar con vida", aseguró su padre en declaraciones televisivas.
El hombre explicó que una de las razones que alimentan esa expectativa es la contextura física del niño. "Es un chico delgado y pensamos que pudo quedar en un espacio reducido entre los escombros", sostuvo.
También reveló que días atrás recibieron una falsa alarma cuando les informaron que habían encontrado al menor. "Nos hicieron subir a una ambulancia y después nos dijeron que se trataba de una persona adulta. Fue muy duro, pero no podemos bajar los brazos", recordó.
Un operativo internacional contrarreloj
Las tareas de búsqueda continúan con equipos de rescate venezolanos y brigadas internacionales especializadas en estructuras colapsadas.
En las últimas horas, la misión humanitaria enviada por Argentina participó en el rescate de dos nenes que permanecían atrapados bajo los escombros, un operativo que fue posible gracias al trabajo del perro de búsqueda Bart, integrante del contingente argentino, que marcó el lugar donde había sobrevivientes.
Ese hallazgo renovó las esperanzas de la familia de Lucas, que continúa aguardando noticias mientras las máquinas remueven toneladas de concreto en el edificio donde quedó atrapado.