Los sismos en Venezuela tuvieron una dinámica muy particular en su desarrollo y eso explica la magnitud de su poder destructor. Es la conclusión de un informe especial realizado por la Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA).
La Agencia Espacial norteamericana publicó un detallado informe sobre cómo se produjeron los dos temblores de tierra que dejaron como consecuencia la peor catástrofe natural de Venezuela en su historia.
Los sismos en Venezuela tuvieron una dinámica muy particular en su desarrollo y eso explica la magnitud de su poder destructor. Es la conclusión de un informe especial realizado por la Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA).
Hasta ahora, se puso el énfasis en aspectos estructurales del país: falta de inversión y de controles para que las construcciones cumplieran con normativas antisísmicas. Especialmente los edificios en la zona de La Guaira que es una zona acomodada para los que viven cerca de Caracas o tienen la posibilidad de tener allí un lugar frente al Mar Caribe.
Pero ahora, la NASA presentó un informe revelador de la dinámica de los sismos. El "movimiento" que tuvo el desplazamiento de las capas tectónicas ayudan a entender la base del porqué los sismos causaron semejante destrucción.
La superficie terrestre llegó a desplazarse hasta 60 centímetros en algunas zonas, una deformación considerada excepcional y que ayuda a explicar el nivel de destrucción registrado en Caracas y, especialmente, en La Guaira.
Los dos sismos -de magnitud 7,2 y 7,5- ocurrieron con apenas segundos de diferencia, en un fenómeno conocido como "doblete sísmico", extremadamente inusual.
Según el análisis realizado por científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, la falla geológica se fracturó desde la localidad de Morón, avanzó bajo el mar y volvió a emerger cerca del aeropuerto internacional de Maiquetía, una de las áreas donde se detectó el mayor desplazamiento del terreno.
Es decir un sismo se originó en el mar, avanzaron por debajo de la superficie y al llegar a la costa, en la zona del aeropuerto, se produjo el segundo terremoto.
Las imágenes obtenidas por el satélite permitieron elaborar mapas de deformación con un nivel de precisión sin precedentes, gracias a una técnica que compara registros tomados antes y después del terremoto para medir cómo cambió la posición del suelo centímetro a centímetro.
Los especialistas sostienen que la falla acumuló tensión durante décadas antes de romperse de manera violenta. El resultado fue el terremoto más poderoso registrado en Venezuela en los últimos 126 años, con víctimas fatales, cientos de heridos y severos daños en viviendas e infraestructura crítica. El recuento oficial subió a 4.561 muertos, pero el número final será mucho mayor.
El estudio fue realizado con datos del satélite NISAR, desarrollado conjuntamente por la NASA y la agencia espacial de la India. Mediante una técnica de radar denominada InSAR, los científicos compararon imágenes tomadas antes y después del terremoto para medir con enorme precisión cómo cambió la posición del terreno.
Los mapas muestran que gran parte del movimiento fue horizontal. En las imágenes, los colores rojos representan desplazamientos hacia el este y los azules, hacia el oeste. Las zonas blancas, en tanto, indican el lugar donde se produjo la ruptura principal de la falla geológica.
Según los investigadores, el terremoto se originó en el sistema de fallas de San Sebastián, ubicado sobre el límite entre las placas del Caribe y Sudamérica. La ruptura comenzó cerca de Morón, avanzó por debajo del mar y volvió a tierra firme en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Maiquetía.
Fue precisamente al sur de ese sector donde se detectó el mayor desplazamiento del terreno, de hasta 60 centímetros, una deformación que, según el geofísico Eric Fielding, explica por qué los daños en Caracas y La Guaira fueron tan extremos.
Los datos obtenidos por NISAR también permitieron al Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) mejorar el modelo de ruptura de la falla y reconstruir con mayor precisión cómo se desplazó el subsuelo durante el terremoto.
Además, esta fue la primera vez que el sistema de respuesta rápida del satélite se utilizó para cartografiar los efectos de un gran terremoto apenas horas después del desastre, una herramienta que permitirá mejorar la evaluación de daños y acelerar las tareas de emergencia ante futuros eventos sísmicos.