La propuesta representa un anuncio de enorme impacto electoral, pero también abre varias preguntas sobre su viabilidad. De acuerdo con estimaciones difundidas por medios estadounidenses, el costo podría superar US$1 billón, debido a que alcanzaría a unos 270 millones de adultos. El pago requeriría la aprobación del Congreso.
Trump no explicó de dónde saldría el dinero para financiar semejante desembolso, un punto especialmente sensible porque Estados Unidos enfrenta un elevado déficit fiscal y una deuda pública superior a los US$40 billones. Tampoco precisó cuándo se realizarían los pagos ni durante cuánto tiempo se mantendría el programa. La única condición concreta que mencionó fue que el dinero debería gastarse dentro de Estados Unidos.
La promesa aparece en plena campaña para unas elecciones que Trump busca convertir en un plebiscito sobre su gestión. El presidente llamó a sus seguidores a votar por los candidatos republicanos como si él mismo estuviera en la boleta, mientras las encuestas anticipan una disputa complicada para su partido por el control del Congreso. Las elecciones serán el próximo 3 de noviembre.
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