Santiago Peña, pidió una prórroga de 72 horas al Congreso para poder defenderse. (Foto: A24.com)
El pedido de prórroga introduce una nueva demora en una crisis institucional que mantiene en vilo a Paraguay. La Cámara de Diputados aprobó el jueves el juicio político con 78 votos a favor, mientras que el Senado quedó constituido como tribunal juzgador. La destitución requiere el respaldo de dos tercios de los 45 senadores, es decir, 30 votos.
Entre las acusaciones contra Peña figuran presuntos conflictos de intereses vinculados con Ueno Holding, cuestionamientos al nombramiento de autoridades del Banco Central y la concentración de fondos del Instituto de Previsión Social en la entidad financiera.
El presidente del Congreso, Basilio Núñez, deberá resolver cómo continúa el procedimiento. Según manifestó, considera que lo más conveniente sería tratar y concretar la renuncia del mandatario, en lugar de prolongar el enfrentamiento político.
Santiago Peña: tiempo para preparar su defensa
Santiago Peña no quiere que le pase lo mismo que al expresidente Fernando Lugo. El exsacerdote llegó al poder por el opositor partido y una acuerdo con el Partido Radical Liberal Auténtico (PRLA). El partido Colorado promovió su jucios político y los destituyó en un procedimiento exprés que durá apenas 24 horas.
Peña presenta dar batalla. Dice que se va a defender y dar una explicación que merecen los ciudadanos de su país. Y por eso, pidió una prórroga de 72 horas.
El presidente renunciante de Paraguay, Santiago Peña enfrentará a los diputados que lo acusarán ante el Senado por el escándalo financiero de Ueno Bank. El mandatario consideró que el plazo de menos de 12 horas que le otorgaron inicialmente resulta insuficiente para analizar las acusaciones y garantizar un proceso acorde con los estándares de un Estado de derecho.
Peña recibió la notificación del inicio del procedimiento durante la noche del jueves 5 de noviembre, junto con un expediente que incluye un libelo acusatorio de 15 páginas y documentación complementaria que alcanza aproximadamente 300 fojas. Por ese motivo, solicitó tiempo adicional para estudiar los cargos, conformar un equipo jurídico de confianza y preparar sus argumentos.
El pedido de prórroga introduce una nueva demora en una crisis institucional que mantiene en vilo a Paraguay. La Cámara de Diputados aprobó el jueves el juicio político con 78 votos a favor, mientras que el Senado quedó constituido como tribunal juzgador. La destitución requiere el respaldo de dos tercios de los 45 senadores, es decir, 30 votos.
Entre las acusaciones contra Peña figuran presuntos conflictos de intereses vinculados con Ueno Holding, cuestionamientos al nombramiento de autoridades del Banco Central y la concentración de fondos del Instituto de Previsión Social en la entidad financiera.
El presidente del Congreso, Basilio Núñez, deberá resolver cómo continúa el procedimiento. Según manifestó, considera que lo más conveniente sería tratar y concretar la renuncia del mandatario, en lugar de prolongar el enfrentamiento político.
Pero Peña tiene poquísimas posibilidades de éxito. El partido Colorado, que rige la vida política del Paraguay ya decidió su salida y eligió que su vice siga gobernando.