La caída de Ueno destapó una crisis financiera y política. El Banco Central paraguayo intervino la entidad por problemas de solvencia y liquidez, mientras la Justicia investiga presuntas irregularidades en préstamos y operaciones con empresas vinculadas al grupo.
El escándalo también salpicó al presidente Santiago Peña, por sus inversiones anteriores en una compañía de Vázquez y los más de US$800 millones de fondos estatales depositados en el banco.
El empresario, que se definía como un heredero que construía sobre el legado familiar, pasó de proyectar una compañía global a convertirse en una de las figuras centrales de una de las mayores crisis recientes de Paraguay. Ahora está preso y deberá dar explicaciones a la Justicia y a los ahorristas de su banco.
De "creador" de un unicornio a "crear" una crisis social y política
El sueño de Miguel Vázquez es ya una pesadilla para mucho paraguayos y para él también. Está detenidopor su relación directa con el grupo Ueno y debe analizarse en el contexto de la crisis financiera y política que atraviesa Paraguay.
Lo apresaron el 3 de noviembre de 2026: la Fiscalía paraguaya ordenó su detención junto con la de otros directivos de Ueno Bank. Ese mismo martes, Vázquez se presentó voluntariamente en el Departamento de Investigaciones de la Policía Nacional, en Asunción, acompañado por sus abogados, y quedó detenido.
Las denuncias en su contra son:
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Otorgamiento de créditos irregulares a empresas vinculadas con el propio grupo económico.
Posibles maniobras para beneficiar a sociedades relacionadas con los accionistas y directivos.
Un presunto perjuicio patrimonial que habría afectado a la entidad y sus depositantes.
La Fiscalía lo imputó por cuatro hechos punibles: conducta indebida en situaciones de crisis, lesión de confianza, tentativa de estafa y violación de la obligación de llevar libros de comercio.
Como suele suceder, al caer en desgracia, todo se viene encima: Este 6 de noviembre fue enviado al Centro Nacional de Prevenidos, conocido como ex-Tacumbú, mientras se le incautaron nueve vehículos de alta gama de su residencia en Asunción.
Por estos elementos, hay algo que va por detrás de su personalidad. Tiene solo 36 años, ¿fue capaz el solo de armar que un pequeño centro de prestamos pase a ser una financiera y luego uno de los bancos más importantes de Paraguay? La palabra testaferro es una de la que más se usan sobre él mientras sigue detenido.