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La japonesa Softbank rescata a WeWork de sus problemas financieros y de un excéntrico fundador

La japonesa Softbank rescata a WeWork de sus problemas financieros y de un excéntrico fundador

La empresa WeWork creció al compás de los cambios mundiales en las finanzas y en el trabajo globalizado. Sin embargo, su crecimiento exponencial entró en crisis, a punto tal que debió ser auxiliado por una firma japonesa de telecomunicaciones, finanzas y marketing.

Softbank, de ella se trata, acaba de inyectar US$ 5 mil millones para sacar a la empresa de los problemas financieros en los que cayó. En total –entre compra de acciones, créditos e inversiones–, la inversión de la firma japonesa se dejará 8.000 millones de dólares en un plan de tres años que tendrá como objetivo recuperar la salud de la empresa.

Definida por los medios económicos especializados como "la empresa de más rápido crecimiento en el mercado de leasing en los Estados Unidos”, para 2014, entre sus inversores figuraban nombres J.P. Morgan Chase & Co o Goldman Sachs.

En continuo desarrollo, WeWork posee actualmente más de 5.000 empleados en 280 sedes en 86 ciudades en 32 países.

Durante el presente 2019 llegaron varias noticias al mismo tiempo. Buenas y malas.

En enero, la firma, anunciaba un “rebranding” o cambio para diseñar una nueva identidad comercial. Mientras su valuación en el mercado llegaba a los US $47.000 millones.

Sin embargo para el Wall Street Journal, la compañía estaba amenazada por los constantes informes de un control caótico, su modelo de negocios y la poca habilidad para encarar negocios.

De hecho, el cierre del año anterior, registraba que la empresa había ganado la misma cantidad de dinero que luego, había invertido mal o perdido: unos US$ 1.800 millones.

Es por eso que en septiembre de este año, uno de los cofundadores, y CEO de la empresa, Adam Neumann, dejó su cargo, El joven ejecutivo tiene una historia muy particular.

Neumann tiene 40 años apenas. Es israelí-norteamericano. Nació en Tel Aviv, Israel. Tras el divorcio de sus padres emigró con su madre y su hermana a los Estados Unidos.

Hasta los 9 años, su dislexia le impidió leer o escribir. Pero más tarde, en 1990 volvió a Israel. Vivió en un kibutz y por supuesto, debió cumplir con servicios en el ejército de ese país.

De regreso a los EE.UU. conoció a Miguel Mc Kelvey e iniciaron una serie de emprendimientos basados en el aprovechamiento mutuo de espacios y conocimiento. Así crearon las bases para su gran empresa: en 2010 fundaron “WeWork”.

Una empresa inmobiliaria que provee espacios de trabajo compartidos para emergentes del sector tecnológico y servicios para otras empresas. Una suerte de logística de lugares para los “unicornios” del nuevo milenio.

Pero su conducta es muy particular. Definido como un adicto al tequila y también consumidor de drogas, el manejo de su compañía atravesó por momentos escabrosos. Como una denuncia de una empleada por abuso sexual, que, incluso dijo que Neumann se propasó con ella mientras se embriagaba con tequila.

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Adam Neumann adicto al tequila
Adam Neumann adicto al tequila

Además, en la sede central de Nueva York, había canilla libre de cerveza. Después de que se resolviera la denuncia judicial de la mujer, el consumo de cerveza se limitó a 4 botellas diarias.

Pero su conducta extraña motivó que otros directivos de la empresa le plantearan a su socio, Mc Kelvey, que pidiera la salida de Adam de la compañía.

En medio de semejante terremoto interno, la empresa pasó a depender de SoftBank, que lidera el japonés Masayoshi Son.

Softbank ya tenía el 20% de WeWork, pero ahora pasará a tener el 80% de las acciones. Pero más que una absorción, para Son se trata de un “acuerdo entre socios”.

Aunque hay que hacer una aclaración. Desde este mes Neumann es casi un triste recuerdo en las reuniones de directorio de WeWork.

Quedó solo con un pequeño paquete de acciones, inútiles para influir en la toma de decisiones. Pero hizo el negocio de su vida: se llevó a cambio, us$1.700 millones. Casi lo mismo que perdió WeWork en 2018.

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Adam Neumann recibió US$1.700 millones por dejar la empresa
Adam Neumann recibió US$1.700 millones por "dejar" la empresa

Pero para el magnate japonés desprenderse de Neumann no tiene precio. Según él, "SoftBank está convencido de que el mundo del trabajo está cambiando radicalmente y WeWork está a la vanguardia de esta revolución”.

Por eso, no es difícil encontrar problemas de crecimiento como los que enfrentó en el mundo comercial y su propio manejo interno.

Ya sin Neumann, WeWork emprende otra etapa. Con US$1.700 millones en el bolsillo ( o en una cuenta), el exfundador de la empresa, lo debe tener sin cuidado.

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