Además, la tecnología armamentística se ha desarrollado tanto desde la explosión de la primera bomba atómica en Hiroshima (6 de agosto de 1945) que los misiles pueden transportar varias cabezas nucleares de mucho mayor potencia que la lanzada contra esa ciudad japonesa.
Por eso, el peligro que entraña el uso que Ucrania denuncia haber hecho por parte de Rusia. Justo un día después del cambio de protocolo nuclear por parte del Kremlin y de la acusación del gobierno de Vladimir Putin a Zelensky por haber empleado por primera vez misiles de largo alcance de origen norteamericano.
Pero este cruce de acusaciones solo supone una escalada en el conflicto e involucra directamente a los Estados Unidos con Rusia. Los misiles que Biden le dio a Kiev tiene un rango de 300 kilómetros. Lanzados desde la frontera entre ambos países, podrían causar daños considerables en parte del territorio ruso, pero no llegan hasta Moscú.
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Los misiles intercontinentales se elevan en la atmósfera para poder llegar a distancias mucho más extensas y fijar blancos muy distantes. (foto: A24.com)
En cambio, los misiles intercontinentales de Putin son mucho más peligrosos. Por ejemplo, un ICBM disparado desde Moscú, llegaría a toda Europa. A Lisboa, la capital de Portugal, la distancia desde la capital rusa es de 4.300 kilómetros.
En cambio si el blanco fuera Nueva York, se necesitaría un misil balístico intercontinental más potente ya que hay 7.500 kilómetros de distancia. Sin embargo, si el ICBM se lanzara desde el punto más oriental de Siberia, estaría solo a 4.500 kilómetros de San Francisco y a 6.700 de Nueva York.
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Lanzados desde puntos estratégicos, o desde submarinos, los misiles intercontintales rusos pueden llegar a cualquier ciudad de los Estados Unidos. (foto: A24.com)
Misiles intercontinentales a Ucrania, ¿un ensayo como advertencia?
La distancia entre Moscú y Kiev es de solo 1.600 kilómetros. La capital de Ucrania está a poco más de 200 km de la frontera con Rusia. Por lo tanto, lanzar un misil intercontinental entre dos países limítrofes no entra dentro de los parámetros de ninguna guerra.
A menos que haya sido una demostración de poder de Vladimir Putin. Otro misil balístico intercontinental (ICBM) podría tener otro blanco. Cualquier capital de Europa. O incluso ciudades de los Estados Unidos. Luego de 1.000 días, la guerra entre Rusia y Ucrania entró en una fase más compleja y peligrosa.