Cada día deja un nuevo cruce entre los mandatarios: "Macron no logra siquiera evitar un previsible incendio en una iglesia que es patrimonio de la humanidad, ¿y qué pretende enseñarle a nuestro país?", atacó, irónico Bolsonaro.
Pero la crisis del Amazonas tiene alcance mundial. Desde Estados Unidos, el intelectual y eminencia de la lingüística Noam Chomsky dejó un mensaje a la izquierda brasileña. Dijo: “Brasil todavía no desarrollo una política de oposición a Bolsonaro. La crisis del Amazonas debe servir para unir una posición frente al gobierno”.
Bolsonaro recibió a los nueve gobernadores que comparten el territorio del Amazonas. Ya hay más de 80.600 focos ígneos en toda la zona. Un 80% más que lo registrado en el mismo período de este año. Por lo que le solicitaron que acepte la ayuda ofrecida.
"Todos los recursos son importantes, de todas las fuentes. El objetivo es uno solo: la preservación del medioambiente y de la Amazonia", planteó el gobernador de Roraima, Antonio Denarium.
Otros, en cambio, se cuidan de no afectar la soberanía nacional en la toma de decisiones para la crisis. "Defender Brasil, defender la soberanía y la economía, requiere diálogo con otros países", dijo Flavio Dino, gobernador de Maranhao.
Mientras tanto, Jair Bolsonaro aviva el fuego en su relación con Emmanuel Macron. Ofendido desafía: “Primero retira, después ofrece y, a partir de ahí, yo respondo”.