Otro aspecto señalado es el costo político internacional. La guerra tensó la relación de Washington con aliados europeos e incluso con el gobierno de Israel, cuyo primer ministro, Benjamín Netanyahu, cuestionó el rumbo de las negociaciones. El acuerdo, además, generó divisiones dentro del propio Partido Republicano, donde algunos sectores consideran que Trump cedió demasiado para conseguir una salida rápida del conflicto.
En definitiva, la crítica central es que Trump busca vender una pausa en la guerra como un triunfo histórico. Pero para sus detractores, el desenlace demuestra que Estados Unidos terminó aceptando un acuerdo que no elimina las amenazas que decía combatir y que, en muchos aspectos, deja la situación estratégica muy parecida a la que existía antes de que comenzaran los combates.
El otro punto en disputa es la devolución del gran parte del dinero incautado a Irán desde el inicio de la guerra. Esto le dará todavía más recursos para el régimen fundamentalista - que lejos de cambiar, como dijo Trump - salen fortalecidos del conflicto. Son nada menos que 300 millones de dólares. Si la cifra impacta por su cantidad, hay otro dato para tener en cuenta. Irán, por todos los daños causados por la guerra, plantea que Washington debería resarcirlo con 24.000 millones de dólares.
"Donald Trump perdió la guerra"
La revisión del diario norteamericano abarca muchos puntos flojos entre lo que dijo Trump y lo que parece señalar el acuerdo que se firmará en Suiza. Un aspecto señalado es el costo político internacional. La guerra tensó la relación de Washington con aliados europeos e incluso con el gobierno de Israel, cuyo primer ministro, Benjamín Netanyahu, cuestionó el rumbo de las negociaciones. El acuerdo, además, generó divisiones dentro del propio Partido Republicano, donde algunos sectores consideran que Trump cedió demasiado para conseguir una salida rápida del conflicto.
En definitiva, la crítica central es que Trump busca vender una pausa en la guerra como un triunfo histórico. Pero para sus detractores, el desenlace demuestra que Estados Unidos terminó aceptando un acuerdo que no elimina las amenazas que decía combatir y que, en muchos aspectos, deja la situación estratégica muy parecida a la que existía antes de que comenzaran los combates.
trump y críticas hacia él
La prensa y la oposición critica a Trump por su actuación general en la guerra con Irán y el pacto anunciado. (Foto: A24.com)
La polémica por el "perdón" económico a Irán
Es otro de los puntos que deben ser precisados en la reunión Suiza. Trump negó que Estados Unidos vaya a pagar US$300 millones a Irán como parte del acuerdo de paz. Pero el vicepresidente Vance, poco antes, para justificar ese punto dijo que si Irán vuelve a ser un "país normal", los Estados Unidos tendrán una relación "normal" entre los dos países.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó de manera categórica las versiones que señalaban que Washington había aceptado pagar US$300 millones a Irán como parte del acuerdo que busca poner fin a casi cuatro meses de guerra entre ambos países. El mandatario calificó esas informaciones como “noticias falsas” y aseguró que los detalles definitivos del pacto se conocerán en los próximos días.
La polémica surgió luego de que medios iraníes afirmaran que el entendimiento incluía una compensación económica estadounidense destinada a ayudar a la reconstrucción de infraestructuras dañadas durante el conflicto. Trump negó que exista una cláusula de ese tipo y sostuvo que Estados Unidos no entregará dinero al régimen iraní.
El acuerdo de paz, que será firmado formalmente en Suiza, contempla la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. La normalización del tránsito por esa vía ya comenzó de manera parcial y provocó una inmediata caída de los precios internacionales de la energía, además de una recuperación de los mercados financieros.
Aunque el anuncio fue recibido con alivio por gran parte de la comunidad internacional, todavía persisten numerosas incógnitas sobre el contenido definitivo del pacto. Entre los temas pendientes figuran el futuro del programa nuclear iraní, el eventual levantamiento de sanciones económicas y los mecanismos de supervisión internacional que garantizarán el cumplimiento de los compromisos asumidos por ambas partes.
El acuerdo tampoco cuenta con respaldo unánime. Israel expresó fuertes reparos y el primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que su gobierno mantendrá la presión sobre Irán para impedir que desarrolle armamento nuclear, incluso si eso genera tensiones con el proceso de paz impulsado por Washington.
Mientras continúan las negociaciones y se esperan los detalles completos del memorando, Trump intenta despejar dudas sobre las concesiones realizadas a Teherán. Su mensaje es claro: Estados Unidos considera que obtuvo un acuerdo favorable y niega haber aceptado un desembolso de US$300 millones para asegurar el fin de la guerra.
A todo esto, reapareció Barack Obama. Aprovechó para señalar lo que ha venido repitiendo en sus encuentros ocasionales con legisladores demócratas. Trump denunció el acuerdo de Obama con los iraníes. Dijo que era una "vergüenza y una entrega". Fue a la guerra, asesinó al líder de Irán y finalmente, está a punto de firmar un acuerdo de paz que replica lo que Obama puso en práctica.