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Reducidos a zombis, el devastador efecto de la xilacina unida al cannabis (Foto: gentileza nDTV).
Esta droga es 50 veces más potente que la heroína y tiene efectos más duraderos. Luego de que se registraran casos en Filadelfia y en otras ciudades de Estados Unidos, un trabajo de la publicación Addiction señala que algo similar se convirtió en una realidad en la sociedad británica de la mano de la xilacina. El estudio advierte sobre efectos secundarios que incluyen compromiso de las vías respiratorias y otros más graves aún para los adictos.
Investigadores del prestigioso King's College de Londres dijeron que la xilacina ya es una "amenaza a la salud pública que ahora se ha expandido al Reino Unido".
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El artículo que advierte sobre el poder de convertir en zombis a los adictos de xilacina en el Reino Unido (Foto: revista Addiction).
Xilacina, la amenaza conocida como "tranq"
La doctora Caroline Copeland, del King´s College, dice que esta droga zombi, conocida como "tranq" (apócope de tranquilizante) ha llegado a las calles de Gran Bretaña, y ya genera temores de una “amenaza a la salud pública” como sucede en los Estados Unidos.
La xilacina se ha convertido en una "droga recreativa mortal" que está arrasando en Estados Unidos al estar mezclada con el fentanilo. Según el diario The Mirror, ya se pueden ver en calles de ciudades británicas a personas tristemente contorsionadas, como zombis vivientes, como sucede al otro lado del Atlántico.
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Un adicto a la xilicina, tirado en una calle de Londres con una grave infección en una de sus piernas (Foto: gentileza The Mirror).
La droga, además, no reacciona ante la misma medicación que se aplica en los casos de uso del fentanilo, por lo que es aún más peligrosa. Para peor, la propia acción de la Xilacina tiene otro componente que pone en riesgo la vida.
La droga zombi, además produce necrosis y amputaciones
Para producir ese efecto tranquilizador (que se usa adecuadamente para relajar a los animales), la xilocina es un depresor del sistema nervioso central, que puede causar somnolencia y amnesia. Al reducir el ritmo respiratorio, baja el ritmo cardíaco y la presión arterial a niveles peligrosamente bajos.
Esto, en el ser humano, puede provocar que se produzcan heridas o llagas en la piel. Como la persona no está en condiciones de pedir ayuda o ir a un médico, las laceraciones no cicatrizan, son fuente de infecciones y hasta de amputaciones. Además, una infección sin ser tratada puede causar, finalmente, la muerte.
El trabajo advierte que la xilacina ha comenzado a mezclarse con otros elementos. En la mayoría de los casos, con opioides fuertes, como fentanilo o heroína, pero ya se la ha encontrado en exámenes toxicológicos en medicamentos recetados falsificados, vaporizadores de cannabis y cocaína.