Vence el tratado nuclear: ¿vuelve la carrera entre Estados Unidos y Rusia por armas de destrucción masiva?
Este jueves caduca el acuerdo firmado en 2010 y ratificado en 2011 entre ambas potencias. Marcaba una reducción y limitación de su arsenal. Sin embargo, ni Trump ni Putin avanzaron en un nuevo entendimiento. Cuáles son los peligros.
Vence el tratado de control de armas nucleares. ¿Vuelve la carrera armamentista entre Rusia y Estados Unidos? (Foto: archivo).
El mundo tiene una mala noticia. Por la voluntad o inacción de dos países, la carrera por armas de destrucción masiva está otra vez habilitada. Aquellos que hablan del Apocalipsis o el Armagedón -la batalla bíblica del fin de los tiempos - pueden retomar ese discurso que alimentó toda la guerra fría durante el siglo XX.
Este 5 de febrero de 2026, el último gran tratado de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia expiró sin un reemplazo inmediato, abriendo un capítulo potencialmente peligroso en la seguridad global. Por primera vez en más de medio siglo, las dos mayores potencias atómicas del mundo ya no están sujetas a límites legales vinculantes que restrinjan sus arsenales estratégicos más destructivos.
El acuerdo, conocido como New START (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas), representó durante más de una década un pilar de estabilidad y previsibilidad entre Washington y Moscú. Su caída deja un vacío significativo: ya no existe un mecanismo bilateral que limite formalmente la cantidad de ojivas nucleares desplegadas ni los sistemas capaces de lanzarlas, y tampoco hay protocolos de inspección ni datos compartidos para verificar comportamientos.
Aunque desde hace tiempo las tensiones entre ambos países han socavado el marco de cooperación, y Rusia suspendió formalmente su participación en 2023, el tratado seguía sirviendo como símbolo de contención. Sin embargo, tras años de hostilidades, la guerra en Ucrania y un diálogo estratégico prácticamente inexistente, ninguna de las partes ha logrado acordar una continuación formal o un nuevo acuerdo antes de su vencimiento.
¿Significa esto el regreso de una carrera nuclear como la de la Guerra Fría? Los expertos en seguridad internacional advierten que sin límites formales ni transparencia, el riesgo de aumento de arsenales, modernización más acelerada y una espiral de desconfianza podría crecer, con consecuencias que van desde una mayor tensión geopolítica hasta errores de cálculo más peligrosos.
acuerdos de armas nucleares
El primer acuerdo de limitación de armamento lo firmaron Nixon y Kruschev en 1972. En 2010, Obama y Mevdeved firmaron el acuerdo que desde el 5 de febrero de 2026 quedó sin efecto. (foto: A24.com)
Origen del tratado: una respuesta a la Guerra Fría que sobrevivió décadas
La sigla S.T.A.R.T. signifca Strategic Arms Reduction Treaty; es decir, Tratado de Reducción de Armas Estratégicas. Sirve, además, como el Inicio de una nueva era para la reducción armamentista. Algo que desde este jueves, queda sin efecto.
El tratado New START fue firmado el 8 de abril de 2010 por los presidentes Barack Obama y Dmitri Medvédev en Praga, como parte de una tradición de acuerdos de reducción nuclear que vienen desde la etapa final de la Guerra Fría. Entró formalmente en vigor el 5 de febrero de 2011 luego de la ratificación de ambos países.
New START reemplazó acuerdos anteriores (como START I y el Tratado de Moscú – SORT) que limitaron durante décadas la proliferación y despliegue de armas estratégicas entre Washington y Moscú. A diferencia de muchos otros instrumentos internacionales de desarme, se centraba en restricción, verificación y transparencia mutua, con inspecciones in situ, intercambio de datos y límites cuantitativos de armas.
Originalmente, el tratado tenía una vigencia de diez años, con la posibilidad de una única prórroga de hasta cinco años, que se ejerció en 2021 bajo la administración de Joe Biden, extendiéndolo hasta 2026. En ningún momento se contempló una segunda extensión formal, lo que colocó desde hace tiempo al pacto ante un punto de expiración inevitable si no se alcanzaba un nuevo consenso.
fin acuerdo START
La limitación para armas de destrucción masiva. Sin efecto para Rusia y EE.UU. desde el 5 de febrero de 2026. (Foto: A24.com)
Los números detrás de New START: hasta dónde limitaba los arsenales y qué establecía
New START fijó límites claros y estrictos en lo que respecta a las armas nucleares estratégicas de Rusia y Estados Unidos, con el objetivo de reducir el peligro de un conflicto nuclear descontrolado y fortalecer la estabilidad estratégica.
Límites cuantitativos
1.550 ojivas nucleares estratégicas desplegadas por cada país.
700 sistemas de lanzamiento desplegados, incluyendo misiles balísticos intercontinentales (ICBMs), misiles lanzados desde submarinos (SLBMs) y bombarderos pesados equipados para armamento nuclear.
800 sistemas de lanzamiento totales, comprendiendo activos desplegados y no desplegados.
New START también contemplaba un régimen de verificación comprensivo, con intercambio regular de datos, notificaciones previas y hasta 18 inspecciones mutuas al año para asegurar que cada parte cumplía los límites pactados. Aunque estas inspecciones han sido suspendidas en los últimos años por tensiones políticas y la pandemia, todavía representaban un elemento esencial de previsibilidad estratégica.
Además de poner límites numéricos, el pacto prohibía el despliegue de armas estratégicas fuera del territorio nacional de cada parte, una medida significativa para impedir sorpresas estratégicas y despliegues encubiertos.
Escenarios postratado: hacia una nueva carrera nuclear
Con el tratado expirado, la comunidad internacional enfrenta preguntas urgentes: ¿volverán a aumentar sin control los arsenales que pueden destruir ciudades enteras en minutos? ¿Los líderes de Washington y Moscú explorarán nuevas negociaciones o acuerdos más amplios que incluyan a otras potencias nucleares como China?
Rusia, a través de su Cancillería, ha declarado que “ya no está vinculada por obligaciones del tratado” y está “libre para elegir sus próximos pasos estratégicos”, aunque afirma que actuará “de manera responsable” y está abierta al diálogo.
Por su parte, Estados Unidos ha señalado su interés en negociar un nuevo acuerdo que incluya a China, cuyo arsenal nuclear está creciendo rápidamente, aunque Pekín ha rechazado formalmente participar. Esta dinámica complica cualquier posibilidad de un reemplazo efectivo a corto plazo.
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