La amenaza que representa la fuga de gas desde las profundidades del mar Báltico, denunciadas por Dinamarca y Suecia ya se puede ver en acción. El ejército danés grabó desde el aire el efecto que la fuga de ese combustible produce en la superficie del mar. Es como una gigantesca masa de espuma que se alimenta de un alarmante burbujeo en su centro y que proviene desde el gasoducto Nord Stream I, cerrado por los rusos a principios de este mes. Ahora ya se puede tomar una cabal dimensión del peligro que representa.














