Las primeras investigaciones apuntan a un posible cortocircuito en un equipo de aire acondicionado, aunque las autoridades también analizan posibles negligencias. Entre las principales hipótesis figuran salidas de emergencia bloqueadas o cerradas, materiales altamente inflamables en la decoración y deficiencias en las medidas de evacuación.
El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, visitó el lugar y ordenó una investigación para determinar responsabilidades.
La tragedia reavivó el recuerdo de otros incendios fatales ocurridos en locales nocturnos de Tailandia, como los de Santika Club en 2009 y Mountain B en 2022, que dejaron decenas de víctimas y expusieron reiteradas falencias en los controles de seguridad.
Un accidente menor provocó una tragedia
Las autoridades de Tailandia investigan una posible cadena de negligencias detrás del incendio que arrasó un popular bar con música en vivo en Bangkok y dejó al menos 27 muertos y 73 heridos, 25 de ellos en estado crítico. La tragedia, una de las peores ocurridas en la capital tailandesa en casi dos décadas, volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad de los locales nocturnos del país.
El incendio se desató poco antes de la medianoche del domingo en el pub Rong Beer Na Lat Phrao, ubicado en el norte de Bangkok. De acuerdo con los primeros testimonios, un músico que actuaba sobre el escenario advirtió que salía humo de un tablero eléctrico cercano. Segundos después se produjo un corte de energía, se escuchó una explosión y las llamas comenzaron a propagarse rápidamente por el techo del establecimiento.
Las imágenes registradas por los equipos de rescate muestran una enorme columna de fuego saliendo por la entrada principal mientras decenas de personas intentaban escapar entre el humo. Los bomberos lograron controlar el incendio en unos 30 minutos, pero para entonces gran parte del local ya había quedado destruida.
Mal diseño del lugar y materiales inadecuados
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la dificultad que tuvieron los clientes para evacuar el edificio. Muchos de los cuerpos fueron hallados en los baños, situados en la parte trasera del local, lo que hace pensar que numerosas personas buscaron refugio allí al no encontrar una salida segura. Las autoridades también analizan si algunas puertas de emergencia estaban cerradas, bloqueadas o resultaban inaccesibles durante la emergencia.
Otra de las hipótesis apunta a que los materiales utilizados en el techo y en la decoración del escenario habrían favorecido la rápida propagación del fuego. Entre ellos habría revestimientos acústicos de espuma y elementos plásticos altamente inflamables, que además generaron una gran cantidad de humo tóxico, principal causa de muerte de muchas de las víctimas.
El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, recorrió el lugar horas después de la tragedia y ordenó una investigación exhaustiva para determinar si existieron responsabilidades penales o incumplimientos de las normas de seguridad. También participaron de la inspección peritos forenses y autoridades de la ciudad de Bangkok. Tailandia sufrió en poco tiempo otros dos casos similares, por lo que se renovaron los cuestionamientos sobre los controles estatales y el cumplimiento de las normas de seguridad en los centros de entretenimiento.