Un hecho insólito y preocupante ocurrió en las instalaciones de un hospital de Río de Janeiro. Allí, una mujer irrumpió en la guardia del centro médico con su auto destrozando todo los vidrios de la entrada y generando el susto y la preocupación de los que estaban allí en una medida temeraria que apuntaba contra los médicos que atendían en el lugar.











