Los alumnos reclamaron medidas concretas frente a la situación y pidieron respuestas.
Los investigadores buscan establecer si su intervención se limitó al financiamiento del servicio o si tuvo algún otro tipo de participación en los hechos denunciados. En paralelo, los peritajes sobre los dispositivos secuestrados serán fundamentales para reconstruir la producción, circulación y presunta comercialización del material.
Qué medidas tomó la Justicia y qué pasará con los cuatro alumnos imputados
Mientras avanza la causa, la Justicia dispuso una medida de cese de hostigamiento y prohibición de acercamiento al colegio para evitar nuevos episodios y proteger a las estudiantes afectadas.
Por su parte, las autoridades de la institución educativa resolvieron que los cuatro adolescentes imputados continúen el ciclo lectivo de manera virtual, a través de Zoom, sin asistir presencialmente al establecimiento.
La decisión busca garantizar la continuidad educativa de los alumnos investigados y, al mismo tiempo, evitar el contacto con las compañeras damnificadas. En tanto, las familias de las 50 alumnas afectadas comenzaron a contratar estudios jurídicos para evaluar posibles acciones legales.
La respuesta de las autoridades del colegio
La institución educativa se encuentra trabajando junto con los inspectores que intervinieron a partir de la denuncia. Las autoridades mantenían reuniones con las familias y analizaban las medidas a implementar frente al caso.
Hasta el momento, el establecimiento no difundió públicamente un comunicado con detalles sobre lo ocurrido ni brindó declaraciones sobre la situación.
La investigación judicial continúa abierta y se concentra en el análisis del material electrónico secuestrado, la identificación de posibles responsables y el esclarecimiento de la eventual participación de un adulto.