La falta de respuestas llevó a la mujer a continuar con el reclamo durante décadas. Con el asesoramiento de los abogados Enoc Ortiz, Carlos Varela Álvarez y Milagro Baztan, logró reunir documentación que reforzó sus sospechas y consiguió que la denuncia llegara al ámbito federal.
También aportó una muestra genética al Banco de Huellas Genéticas de Mendoza, como parte de las medidas destinadas a esclarecer el destino del niño.
Los documentos que despertaron sospechas
Uno de los elementos centrales de la denuncia está relacionado con las inconsistencias detectadas en los registros oficiales del nacimiento y la supuesta defunción del bebé.
Los abogados presentaron documentación en la que ambos certificados consignan el mismo número de DNI, aunque contienen horarios incompatibles. Una de las irregularidades más llamativas es que el niño aparece registrado como fallecido antes de haber nacido.
Estas contradicciones forman parte de las pruebas que deberán analizar los investigadores para reconstruir lo ocurrido en el hospital y determinar si existieron maniobras para ocultar el destino del menor.
En su dictamen inicial, el fiscal Alcaraz consideró que los hechos denunciados podrían constituir los delitos de sustracción y ocultamiento de un menor, alteración del estado civil y falsedad ideológica de documento público.
Cómo llegaron los investigadores hasta los restos
El hallazgo se produjo después de varios procedimientos en el cementerio que no habían arrojado resultados positivos. Según informó el diario Los Andes, los investigadores concentraron posteriormente las tareas en las criptas 15 y 16, donde finalmente localizaron los restos del pequeño.
La medallita encontrada junto a los huesos fue el elemento que permitió a la madre reconocer a su hijo. El descubrimiento representa un avance significativo en una causa que había atravesado un prolongado recorrido judicial.
La Justicia Federal aceptó intervenir en agosto de 2025, luego de que el expediente fuera archivado en el ámbito provincial. Los representantes legales de la mujer consiguieron que se desarchivara y trasladaron la denuncia al fuero federal.
A partir de entonces, el fiscal ordenó distintas medidas, entre ellas la citación de F. S. para prestar declaración y la convocatoria de otras personas que habían presentado denuncias por situaciones similares ante la Justicia provincial.
La posibilidad de un Juicio por la Verdad
Los abogados de la mujer plantearon que la investigación podría avanzar mediante un Juicio por la Verdad. Se trata de un procedimiento judicial que permite reconstruir hechos y garantizar el derecho de las víctimas a conocer lo ocurrido, incluso cuando los delitos estén prescriptos o no sea posible identificar a los responsables.
Esta herramienta se encuentra vinculada con la ley 27.372, vigente desde 2017, que reconoce a las víctimas el derecho a conocer la verdad, participar del proceso judicial y ser escuchadas, aun cuando no exista una condena penal.
Según los letrados, se trataría del primer caso investigado bajo esta figura en Mendoza durante el período democrático.
La investigación podría alcanzar a otros casos
El expediente no se limita a esclarecer la desaparición del bebé nacido en 1986. Los abogados señalaron que existen otras denuncias relacionadas con posibles desapariciones de niños en el mismo hospital y durante una época similar.
Por ese motivo, una de las líneas de investigación apunta a reconstruir el funcionamiento del hospital Lagomaggiore durante la década de 1980 y establecer quiénes eran las autoridades, los profesionales médicos y los empleados que trabajaban allí.
También existen presentaciones judiciales por hechos que habrían ocurrido entre 1980 y 1990, inclusive, lo que podría dar lugar a nuevas investigaciones.