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Cambia la hora en todo el país en 2026: cuándo y cómo hay que ajustar los relojes

Millones de personas en Estados Unidos deberán volver a prestar atención a sus relojes durante los primeros días de noviembre. Como ocurre cada año bajo las reglas vigentes del Daylight Saving Time (DST), gran parte del país abandonará el horario de verano y regresará al horario estándar.

16 de septiembre de 2026 - 12:00
Cambia la hora en todo el país en 2026: cuándo y cómo hay que ajustar los relojes

Cambia la hora en todo el país en 2026: cuándo y cómo hay que ajustar los relojes

Millones de personas en Estados Unidos deberán volver a prestar atención a sus relojes durante los primeros días de noviembre. Como ocurre cada año bajo las reglas vigentes del Daylight Saving Time (DST), gran parte del país abandonará el horario de verano y regresará al horario estándar.

El cambio ya tiene fecha confirmada: será durante la madrugada del domingo 1 de noviembre de 2026. En las zonas que observan el horario de verano, cuando el reloj llegue a las 2:00 a. m., deberá retroceder una hora hasta la 1:00 a. m.

La modificación no será igual en todo el territorio estadounidense. Aunque la mayor parte de los estados participa del sistema de cambio estacional, existen algunas excepciones, entre ellas Hawaii y la mayor parte de Arizona, donde los relojes no realizan este ajuste. También hay varios territorios estadounidenses que mantienen el horario estándar durante todo el año.

El calendario oficial de 2026 fue confirmado por el National Institute of Standards and Technology (NIST), que establece que el horario de verano comenzó el 8 de marzo y finalizará el 1 de noviembre a las 2 de la madrugada, hora local.

La fecha exacta del cambio de hora en Estados Unidos

La modificación se producirá el domingo 1 de noviembre de 2026. El momento establecido para el regreso al horario estándar será las 2:00 a. m., cuando los relojes deberán volver a marcar la 1:00 a. m.

Esto significa que esa madrugada tendrá una característica particular: una hora se repetirá.

En lugar de avanzar hacia las 3:00 a. m., como ocurre cuando comienza el horario de verano, el reloj regresará de las 2:00 a la 1:00. De esta manera, el día tendrá una hora adicional.

La regla forma parte del sistema federal actualmente vigente. Según el NIST, el horario de verano comienza en Estados Unidos el segundo domingo de marzo y termina el primer domingo de noviembre.

Por ese motivo, la fecha de 2026 no representa una modificación extraordinaria del calendario, sino la aplicación de las normas actuales.

Para quienes necesiten realizar el cambio manualmente, una opción sencilla será hacerlo antes de acostarse durante la noche del sábado 31 de octubre. De esa manera, el reloj estará actualizado al comenzar el domingo.

Qué significa atrasar una hora el reloj

El cambio puede generar cierta confusión porque se trata de un movimiento inverso al que se realiza en marzo.

Cuando comienza el horario de verano, los relojes se adelantan una hora. En noviembre ocurre lo contrario: se atrasan 60 minutos.

Por ejemplo, si una persona se encuentra en una región donde rige el DST y el reloj marca las 2:00 a. m., deberá volver a colocarlo en la 1:00 a. m.

La consecuencia inmediata es que la madrugada dura una hora más.

El regreso al horario estándar también modifica la relación entre la hora que indica el reloj y la luz solar. El NIST explica que el cambio hacia el horario estándar traslada una hora de luz desde la tarde hacia la mañana.

Por eso, después del cambio será habitual que el amanecer y el atardecer se produzcan más temprano según el horario del reloj.

Qué dispositivos cambiarán la hora automáticamente

Una de las principales diferencias respecto de décadas anteriores es que una gran cantidad de relojes ya no necesita una modificación manual.

Los teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos conectados a internet suelen actualizar automáticamente la hora, siempre que tengan configurados correctamente la fecha, la zona horaria y la opción de actualización automática.

Sin embargo, no todos los aparatos funcionan de la misma manera.

Relojes de pared, relojes de mesa, algunos relojes de vehículos, electrodomésticos y dispositivos electrónicos que no reciben información automática pueden requerir una modificación manual.

Por eso, antes de la madrugada del 1 de noviembre conviene revisar aquellos relojes que no estén conectados a una red o que no dispongan de un sistema automático de actualización.

El propio NIST advierte que determinados relojes con sistemas internos antiguos pueden necesitar ajustes manuales si no tienen correctamente incorporadas las reglas actuales del horario de verano.

El detalle que deben tener en cuenta quienes viajen

El cambio de hora adquiere una importancia especial para las personas que se desplazan entre diferentes estados.

Estados Unidos cuenta con varias zonas horarias y, además, no todos los territorios aplican el horario de verano.

Esto significa que la diferencia entre dos lugares puede modificarse después del 1 de noviembre, incluso aunque uno de ellos mantenga exactamente la misma hora durante todo el año.

El fenómeno puede afectar a viajeros, trabajadores que realizan actividades a distancia, estudiantes, empresas con operaciones entre distintos estados y personas que tienen reuniones virtuales con participantes ubicados en otras zonas.

También puede resultar relevante para quienes tengan vuelos, reservas, turnos médicos, eventos deportivos o reuniones programadas durante los primeros días posteriores al cambio.

La recomendación general es comprobar la hora local del destino y no confiar únicamente en la diferencia horaria que se tenía antes de noviembre.

Hawaii no cambia sus relojes

Una de las excepciones más conocidas al sistema estadounidense de horario de verano es Hawaii.

El estado mantiene el horario estándar durante todo el año y, por lo tanto, sus relojes no deberán atrasarse el 1 de noviembre de 2026.

El NIST incluye a Hawaii entre las regiones estadounidenses que no observan el Daylight Saving Time.

Esta particularidad hace que la diferencia horaria entre Hawaii y otros estados pueda variar durante el año.

Durante los meses en los que el territorio continental utiliza horario de verano, la distancia horaria puede ser distinta de la que se registra cuando el país vuelve al horario estándar.

Arizona tiene una excepción particular

Otro caso que suele generar confusión es Arizona.

La mayor parte del estado tampoco participa del cambio estacional y permanece en Mountain Standard Time (MST) durante todo el año.

Sin embargo, existe una excepción dentro de Arizona: la Nación Navajo sí observa el horario de verano. El NIST señala expresamente esta diferencia en su información oficial sobre las reglas del DST.

Por eso, no resulta suficiente decir que "Arizona no cambia la hora" sin considerar esta particularidad territorial.

Para quienes viajen por la región, esta diferencia puede ser importante a la hora de calcular horarios, especialmente si se atraviesan zonas cercanas a territorios que sí aplican el cambio.

También hay territorios estadounidenses que no realizan el cambio

El sistema tampoco se aplica de manera uniforme a todos los territorios vinculados con Estados Unidos.

Según el NIST, American Samoa, Guam, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos, además de Hawaii y la mayor parte de Arizona, no observan el horario de verano.

Por lo tanto, el cambio del 1 de noviembre debe entenderse como una modificación que afecta a las regiones estadounidenses que actualmente participan del Daylight Saving Time, y no como una obligación para absolutamente todos los territorios.

Este punto es particularmente relevante para las personas que realizan viajes o mantienen comunicaciones frecuentes entre el territorio continental y las islas o territorios estadounidenses.

Por qué Estados Unidos cambia la hora

El Daylight Saving Time busca modificar temporalmente la relación entre las horas de actividad cotidiana y la luz solar.

Durante el período de horario de verano, los relojes se adelantan una hora. De esta manera, parte de la luz natural que se produce durante las primeras horas de la mañana pasa a quedar ubicada en un horario más tardío según el reloj.

Cuando llega noviembre, el proceso se invierte.

El regreso al horario estándar implica atrasar los relojes una hora y recuperar la configuración anterior.

El NIST explica que las reglas actuales fueron modificadas en 2007, cuando el período de horario de verano fue ampliado. Desde entonces, el esquema general establece el comienzo durante el segundo domingo de marzo y la finalización durante el primer domingo de noviembre.

El organismo también aclara que la regulación de las zonas horarias y del horario de verano corresponde al Departamento de Transporte de Estados Unidos, mientras que NIST proporciona referencias oficiales relacionadas con la hora y su medición.

Qué ocurrirá con la luz durante los meses siguientes

El cambio no modifica la cantidad de luz solar disponible, pero sí cambia la hora que marca el reloj cuando ocurren el amanecer y el atardecer.

Al regresar al horario estándar, una parte de la luz de la tarde pasa a aparecer más temprano según el reloj.

En términos cotidianos, muchas personas notarán que oscurece antes durante la tarde.

Al mismo tiempo, el amanecer también se producirá más temprano en comparación con el horario que regía durante el verano.

Este fenómeno es precisamente uno de los elementos centrales del sistema: el horario del reloj se ajusta para modificar cómo se distribuyen las horas de luz natural dentro de la jornada.

Qué deben hacer el sábado 31 de octubre

Para quienes tengan relojes que no se actualizan automáticamente, la tarea será sencilla: atrasar una hora.

Una alternativa práctica es realizar el cambio antes de acostarse el sábado 31 de octubre.

Por ejemplo, un reloj que marque las 22:00 deberá quedar configurado en las 21:00 después del ajuste.

Otra posibilidad es realizar la modificación durante la madrugada o al despertarse el domingo. Sin embargo, hacerlo la noche anterior puede evitar confusiones con alarmas, compromisos o actividades programadas.

En el caso de los dispositivos digitales, conviene verificar que tengan activada la zona horaria correcta y la actualización automática.

Si el teléfono o computadora recibe la información de la red, el sistema debería efectuar el cambio sin que el usuario tenga que intervenir.

El cambio también puede afectar reuniones y vuelos

Las personas que trabajan con equipos distribuidos entre distintos estados deberán prestar especial atención al calendario.

Una reunión programada con semanas de anticipación puede tener una diferencia horaria distinta después del cambio de noviembre, especialmente cuando los participantes se encuentran en regiones con reglas diferentes.

Lo mismo puede ocurrir con viajes.

Los pasajeros deberían comprobar la hora local indicada en sus reservas, sobre todo si el viaje coincide con el fin de semana del cambio.

También es recomendable revisar alarmas, calendarios electrónicos y sistemas de reserva que puedan depender de la configuración horaria del dispositivo.

El objetivo es evitar que una modificación de apenas una hora provoque confusiones en compromisos que ya estaban programados.

Cómo consultar la hora oficial

El National Institute of Standards and Technology mantiene referencias oficiales para la hora de Estados Unidos.

Su servicio de hora permite consultar las diferentes zonas horarias estadounidenses y sus correspondientes referencias. La información oficial incluye, entre otras, Eastern, Central, Mountain, Pacific, Alaska y Hawaii Standard Time.

Esto permite comprobar cuál es la hora correspondiente a una determinada región y verificar el estado de la transición entre horario de verano y horario estándar.

Además, el NIST señala que durante el período de horario estándar, por ejemplo, Mountain Time corresponde a UTC-7, mientras que durante el horario de verano pasa a UTC-6.

Un cambio previsto en el calendario de 2026

El regreso al horario estándar de noviembre de 2026 no constituye, según las reglas actualmente vigentes, una modificación excepcional.

Se trata del cambio anual previsto por el calendario del Daylight Saving Time.

La fecha será el domingo 1 de noviembre de 2026, y en las zonas que observan el horario de verano el reloj pasará de las 2:00 a. m. a la 1:00 a. m.

La madrugada tendrá así una hora repetida y el día contará con 60 minutos adicionales.

Para la mayoría de los usuarios de celulares y computadoras, el proceso será automático. Para los relojes que no tengan actualización electrónica, será necesario realizar el ajuste manualmente.

El punto central será recordar que no todo Estados Unidos cambia la hora de la misma manera. Hawaii, la mayor parte de Arizona y varios territorios estadounidenses mantienen el horario estándar durante todo el año, mientras que la Nación Navajo constituye una excepción dentro de Arizona.

Con el calendario confirmado, quienes tengan viajes, reuniones o actividades programadas para el primer fin de semana de noviembre deberán tener presente la modificación. Y para quienes simplemente permanezcan en su lugar habitual, la indicación será clara: en las regiones donde rige el horario de verano, el reloj deberá atrasarse una hora al llegar las 2:00 de la madrugada del 1 de noviembre de 2026.

En pocas palabras

  • Cambio horario: El domingo 1 de noviembre de 2026, EE. UU. continental volverá al horario estándar, atrasando los relojes una hora a las 2 a. m.
  • Excepciones notables: Hawaii y la mayor parte de Arizona, junto a territorios como Puerto Rico, no participan del cambio estacional.
  • Dispositivos automáticos: Teléfonos celulares y computadoras suelen actualizar la hora automáticamente, pero relojes de pared y otros aparatos analógicos requerirán ajuste manual.
Resumen generado por Thinkindot AI
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