La causa se inició en julio de 2024 a partir de denuncias presentadas por los padres de las víctimas. Con el avance de la investigación, al menos diez menores declararon en Cámara Gesell y se incorporaron distintos elementos probatorios al expediente.
Las denuncias incluyen tocamientos indebidos, masajes en zonas íntimas, situaciones de presión, exposición sexual y ofrecimientos de dinero o alcohol. Además, pericias sobre dispositivos electrónicos del imputado habrían detectado grabaciones realizadas de manera oculta en baños de sus domicilios, según consta en la investigación.
Medidas judiciales
La Cámara rechazó el pedido de prisión preventiva solicitado por la fiscalía, la querella y la Asesoría de Menores. Sin embargo, dispuso el uso obligatorio de tobillera electrónica, la prohibición de salida del país con retención de pasaporte, la obligación de no ausentarse del domicilio por más de 24 horas sin autorización judicial y la extracción de ADN para su incorporación al registro genético.
También se ordenó la entrega de dispositivos antipánico a las diez víctimas denunciantes y se trabó un embargo preventivo sobre bienes por $111.564.950.
La investigación continúa en curso, con nuevas medidas de prueba previstas dentro del expediente judicial.