La desaparición de la familia Gill: un misterioso caso sin resolver
El domingo 13 de enero de 2002, los Gill habían concurrido a un velorio y luego fueron trasladados al establecimiento rural "La Candelaria", ubicado en Crucesitas 7ma, 80 kilómetros al este de la capital entrerriana: allí vivía la familia desaparecida. A partir de aquella jornada, no se supo más nada de los Gill y se convirtieron en un gran enigma para la provincia litoraleña.
El dueño de La Candelaria, Alfonso Fernando Goette, era una de los sospechosos del confuso hecho, pero con su muerte en 2016 -como consecuencia de un accidente automovilístico- la causa judicial se empantanó aún más.
La principal hipótesis que se investiga es el homicidio y desaparición de los cuerpos de los seis miembros de la familia Gill, en posible coautoría material o autoría ideológica del hacendado.
Durante estos 20 años se realizaron excavaciones en La Candelaria para intentar corroborar declaraciones de testigos que señalaban que los Gill podrían haber sido enterrados allí, pero por el momento no se halló nada en ese sentido y el destino de la familia sigue siendo un misterio.