Según los investigadores, las acusadas le dijeron que tenía un “trabajo malicioso” o una maldición, y que la única forma de eliminarla era realizando un ritual.
Para eso, le pidieron que les entregara todo el dinero que tenía ahorrado, con la promesa de que sería “limpiado” y luego devuelto.
Los $14 millones que nunca volvieron
El 20 de enero, la peluquera decidió confiar en las mujeres y les entregó 14 millones de pesos, producto de años de trabajo. La promesa era que el dinero sería sometido a un ritual espiritual y devuelto horas después. Sin embargo, las acusadas desaparecieron y dejaron de responder los mensajes y llamadas.
En los chats recuperados por los investigadores se leen mensajes desesperados de la víctima. “Mari, ¿ya vienen? Por favor, no me hagas sufrir. Te di mi confianza, te di todo de mí”, escribió en uno de ellos. En otro mensaje, agregó: “¿Me mintieron?”.
Un desenlace trágico
Tras comprender que había sido engañada, la mujer atravesó un profundo estado de angustia. En medio de esa desesperación tomó una botella de ácido muriático con la intención de quitarse la vida, aunque minutos después se arrepintió y logró pedir ayuda a su pareja.
El hombre la trasladó de urgencia a un hospital, pero los médicos no lograron salvarla. Antes de morir, la mujer alcanzó a contar lo sucedido y pidió que revisaran su teléfono, donde estaban las conversaciones con las presuntas estafadoras.
Las cartas que dejó antes de morir: "Perdón, te mentí"
En la investigación también aparecieron cartas escritas por la víctima, en las que pidió perdón a su familia y explicó lo ocurrido.
“Amor, adiós, te amo. Perdón, amor, te mentí. Espero me perdones. Solo te pido que me quemes, no me hagas nada”, escribió a su pareja, quien le había recomendado cortar la relación con esas mujeres al detectar el posible engaño.
También se dirigió a su familia: “Adiós mamita, no se preocupen por mí, estaré mejor. Perdónenme por todo. Adiós hermanos, los amo a todos”.
En la carta, además, denunció a quienes considera responsables de la estafa: “Los gitanos son los culpables, me robaron toda mi vida, me robaron toda mi plata”.
Las sospechosas están prófugas
La investigación quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°19 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Ignacio Torrigino.
A partir del análisis de cámaras de seguridad y del teléfono de la víctima, los investigadores lograron identificar a tres sospechosas: Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich.
Según la pesquisa, las mujeres utilizaban identidades falsas y se movían entre distintos barrios del sur del conurbano.
Cuando la policía allanó una vivienda en el barrio La Perla de Temperley, donde se creía que podían encontrarse, las sospechosas ya habían escapado. Por ese motivo, la Justicia emitió orden de detención y pedido de captura para las tres acusadas.