Una docente de 42 años fue víctima de un violento asalto en la ciudad de Frías Santiago del Estero, donde dos delincuentes la interceptaron, la apuñalaron y le dejaron parte del cuchillo incrustado en el abdomen antes de escapar con todo su dinero.
La mujer fue atacada por dos adolescentes cuando circulaba en moto. Le robaron $900 mil y escaparon.
Una docente de 42 años fue víctima de un violento asalto en la ciudad de Frías Santiago del Estero, donde dos delincuentes la interceptaron, la apuñalaron y le dejaron parte del cuchillo incrustado en el abdomen antes de escapar con todo su dinero.
El hecho ocurrió en la intersección de Antártida Argentina y San Lorenzo, en el barrio Oeste.
La víctima, identificada como Valeria Soledad Vildoza, circulaba en su moto cuando fue sorprendida por dos adolescentes de entre 15 y 16 años.
Según relató, los agresores la obligaron a detenerse y le exigieron la cartera mientras la amenazaban con un arma blanca. “Se me cruzan dos sujetos en moto y yo frené la mía. Tenían capucha. Me pedían la cartera y me apuntaban con algo en el estómago”, contó al diario El Liberal.
En medio del asalto, uno de los delincuentes la atacó directamente: “Uno de ellos se bajó y el que me tenía apuntando me hincó. Ahí le dice a su cómplice: ‘Mirá lo que me hiciste hacer’”.
Durante la agresión, el arma se rompió y una parte de la hoja quedó clavada en el cuerpo de la víctima. “Me sacaron la punta del cuchillo, la tenía incrustada dos o tres centímetros”, explicó la mujer, que fue trasladada de urgencia a un hospital.
Los médicos lograron extraer el fragmento sin complicaciones y confirmaron que, a pesar de la gravedad del episodio, no corrió riesgo de vida.
Los atacantes escaparon con 900 mil pesos, dinero correspondiente al sueldo de la docente. “Me robaron 900 mil, era para pagar mis cuentas”, lamentó la víctima tras el hecho.
Vildoza aseguró que no es la primera vez que sufre un episodio violento. Según detalló, ya había sido víctima de robos en su casa y en la vía pública en otras oportunidades.
“Hace cuatro años me asaltaron también y me cortaron el brazo. El primer robo que sufrí fue en 2015”, contó.
La Policía inició un operativo para dar con los responsables y analiza cámaras de seguridad de la zona para identificarlos. Mientras avanza la investigación, la docente dejó un mensaje marcado por el impacto de lo vivido: “Espero que no le pase a nadie más. Es difícil seguir después de tantos ataques”.