Romero, quien se desempeñaba en la delegación La Plata de la División Crimen Organizado, se resistió al robo de su moto marca Kawasaki, color blanco, utilizando su arma reglamentaria. En consecuencia, se desencadenó un tiroteo en el que recibió múltiples disparos: dos en el tórax, uno en su espalda y el restante en la cabeza.
Los asaltantes, finalmente, huyeron del lugar sin lograr su cometido, mientras que el comisario fue trasladado de inmediato al hospital Gandulfo, donde falleció como consecuencia de las heridas. En la escena del crimen se encontraron al menos seis vainas servidas, aunque no se halló el arma reglamentaria del comisario, lo que lleva a sospechar que pudo haber sido sustraída por los asaltantes.