El relato de la noche de terror que vivió una adolescente atacada en plena playa
La agresión ocurrió en la madrugada del jueves en una playa ubicada en cercanía al muelle. La menor estaba acompañada de un amigo, que también resultó agredido.
Una joven de 16 años que se encontraba de vacaciones en Miramar denunció haber sido atacada sexualmente y asaltada tras salir de un boliche durante la madrugada del jueves. El episodio se registró en un sector de playa cercano al muelle, a la altura de la Costanera y la calle 33.
De acuerdo con la denuncia, la adolescente, oriunda del barrio porteño de Recoleta, estaba junto a un amigo de su misma edad, a quien había conocido recientemente. Luego de retirarse de un local bailable, decidieron caminar hacia la playa, cuando fueron sorprendidos por un hombre de aproximadamente 30 años.
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Según la presentación policial, el sospechoso portaba un arma blanca tipo cuchillo o navaja, con la que los amenazó e impidió que huyeran. Bajo intimidación, los obligó a tirarse en la arena, los ató y posteriormente abusó sexualmente de la joven.
Tras el ataque, el agresor forcejeó con el otro adolescente, se apoderó de los teléfonos celulares de ambos y escapó a pie, con el objetivo de evitar que pudieran pedir auxilio.
La reconstrucción del hecho indica que, una vez que logró liberarse, el joven pidió ayuda a personas que se encontraban en las inmediaciones. Poco después arribó personal policial, que activó el protocolo correspondiente, preservó la escena y dio intervención inmediata a la Fiscalía Descentralizada de Miramar. La víctima fue trasladada al hospital municipal.
En el centro de salud, la adolescente recibió atención médica y quedó bajo la asistencia de un equipo interdisciplinario especializado, que dispuso acompañamiento psicológico y las prácticas médicas preventivas para este tipo de casos.
Las autoridades iniciaron un operativo de búsqueda, tomaron declaraciones testimoniales y comenzaron a analizar imágenes de cámaras de seguridad ubicadas en la zona del muelle y calles cercanas. Los investigadores sostienen que el atacante actuó solo y de manera premeditada, aprovechando la escasa presencia de personas en la playa.
La Fiscalía Descentralizada de Miramar ordenó la identificación y detención del sospechoso y dispuso que el adolescente testigo declare mediante Cámara Gesell por tratarse de un menor de edad. La causa fue caratulada como abuso sexual con acceso carnal agravado.
Desde el municipio informaron que se reforzó la vigilancia en la zona costera y se solicitó la colaboración de la comunidad para aportar datos que permitan avanzar en la investigación. La joven continúa bajo atención especializada, mientras su familia recibe contención profesional.
Alcohol, dinero y mensajes: el relato de uno de los menores que denunció a Marcelo Porcel
Uno de los adolescentes que denunció a Marcelo Porcel, acusado de presunto abuso sexual contra los compañeros de sus hijos del Colegio Palermo Chico, declaró el martes pasado en Cámara Gessel. Se trata además del chico que se reconoció en dos de las imágenes encontradas en el teléfono celular del imputado, donde se observa a un adolescente desnudo dentro de una ducha.
En su declaración, el adolescente contó que Porcel, a quien se referían como “Marcelo”, les ofrecía bebidas alcohólicas y dinero. También describió situaciones en las que, bajo los efectos del alcohol, los hacía participar de juegos a cambio de plata, correr alrededor de una mesa con los pantalones bajos o recibir masajes sin su consentimiento, hechos que definió como muy “incómodos”.
Marcelo Porcel
"Llega Marcelo desde la cocina con dos botellas de Smirnoff, empieza a servir y nos empieza a dar un vaso a cada uno, reparte los vasos", indicó el joven en su testimonio donde apunta a Porcel como quien les proporcionaba alcohol. "Nos dice 'tomen, tomen".
Después de darle de tomar alcohol, el adolescente reveló: "Nosotros nos fuimos a dormir, estábamos sin remera, estábamos en short nada más. Y cuando nos vamos a dormir él decía "saquense eso, hace calor". Me voy a acostar y como que me empieza a ayudarme con el short y termina de sacarme el short para que duerma en boxer".
Otro de los recuerdos que mencionó lo ubicó dentro de la oficina del imputado en avenida Del Libertador, la cual luego fue allanada. Según explicó, ese día Porcel les dijo que su esposa estaba muy cansada, los subió al auto y los llevó hasta allí.
“En la oficina sacó todas las botellas y empezó a armar los vasos… El vodka con Fanta o 7Up, y nos daba uno a cada uno y, bueno, empezaba a hacernos los jueguitos de la otra vez: $1.000 o $2.000 a quien se tomaba el vaso. Nosotros lo tomábamos y nos daba plata", declaró.
El chico agregó que en el despacho había una mesa y que, tras haber tomado uno o dos vasos, Porcel propuso otro juego. “En un momento, después de haber tomado uno o dos vasos, dijo: ‘Bueno, dan una vuelta con el pantalón abajo’. O sea, mostrando la cola. Era dar una vuelta a la mesa por $2.000”.
Porcel causa
En una de esas juntadas, uno de los chicos, que había ingerido alcohol, vomitó y relató que, mientras se reían por la situación, Porcel le pegó dos cachetazos a uno de los menores.
Las transferencias de dinero y los mensajes
También relató episodios vinculados a transferencias de dinero y mensajes que recibía del empresario. Contó que para una Navidad Porcel le envió $100.000 y le escribió “te quiero”, además de un mensaje que lo incomodó porque le decía que lo tenía "abandonado".
Lo expresó así: “Para Navidad me transfirió $100.000 y me puso ‘Feliz Navidad’ y una foto de una frase como que ‘la Navidad no es lo que está debajo del árbol, sino en la gente con la que lo pasás’. Y me dijo: ‘Se lo mandó nada más a personas que son importantes para mí’ y ‘te quiero’”.
Sobre los mensajes posteriores, agregó: “Me escribía: ‘Me tenés abandonado’. Y era una persona más grande, un amigo de mi papá, que me estaba diciendo ‘te extraño’, ‘me tenés abandonado’ y yo me sentía, la verdad, medio incómodo y no sabía qué contestarle. O sea, ¿qué le puedo contestar a eso? Yo le ponía el emoji de pulgar en alto".
El adolescente señaló además que, para su cumpleaños, Porcel no sólo le envió un regalo sino también dinero. “A mi cuenta de Mercado Pago, Marcelo me transfirió $70.000. Me mandó el comprobante y me dijo: ‘Shhh’”. Y sumó que en otra oportunidad le dijo: “Vos te tenés que dejar tocar por un millonario para tener plata. Te tenés que dejar, o sea, si vos estás una noche, te tenés que dejar tocar por una persona que tiene plata para tener plata”. Según su relato, luego agregó: “Vos sos mi heredero en todos los negocios, yo te voy a dejar todo a vos…”.
La situación de abuso que relató el menor
El chico recordó una situación puntual vinculada a supuestos masajes. “Marcelo me dice: ‘Tenés que probar mis masajes para las piernas’. Y va y me empieza a hacer masajes subiendo por la pierna, masajeando, hasta que llega a mis testículos y me manoseó, me toqueteó el testículo y ahí me sentí medio incómodo y me empecé a mover”.
Los especialistas que intervinieron en la Cámara Gesell concluyeron que el testimonio presenta consistencia. ”Conforme a los indicadores y a los parámetros de la Psicología del Testimonio, el relato que el joven ha explicitado evidencia coherencia integral, y presenta estructura lógica”. A su vez, los psicólogos que lo evaluaron señalaron: “No presenta producción imaginativa de índole patológica (fabulación), contando con recursos internos que le posibilitan discriminar entre contenidos de la realidad y contenidos de fantasía.