“No fue un camino fácil. Nos costó, luchamos, caímos y volvimos a levantarnos”, escribió Tesio antes de asegurar que, pese a las dificultades, habían elegido apostar por su relación.
El mensaje continuaba haciendo referencia a sus hijos y a la vida familiar que habían construido durante casi cuatro décadas.
Pero fue especialmente el cierre el que adquirió otra dimensión después del femicidio. Tesio celebraba los momentos compartidos: “Hoy celebramos todo lo que aún nos queda por vivir”. Meses después, Silvia fue asesinada y él quedó detenido.
De celebrar una vida juntos a una madrugada trágica en Merlo
El femicidio ocurrió durante la madrugada del domingo. Cuando la Policía llegó a la vivienda de Asunción al 2800, encontró a Silvia Beatriz Mina tendida en el piso y con múltiples heridas cortantes.
En la propiedad también estaba Tesio, quien presentaba cortes en los brazos y el cuello. Fue trasladado bajo custodia a un centro de salud para recibir asistencia y posteriormente quedó detenido.
Los investigadores secuestraron una cuchilla que habría sido utilizada durante el ataque y preservaron la vivienda para que trabajara la Policía Científica.
Ante los primeros efectivos que intervinieron, el acusado pronunció una frase que pasó a ser uno de los elementos centrales de la investigación: “Se me fue la mano”.
La causa quedó a cargo de la UFI N°11 del Departamento Judicial de Morón y fue caratulada como homicidio agravado por el vínculo (femicidio), delito que contempla la pena de prisión perpetua.
“Se nos fue la vieja”: el llamado a su hijo después del crimen
Otro de los testimonios que permitió reconstruir las horas posteriores al femicidio fue el de Ernesto, hijo de la víctima y del acusado. Según relató, su padre lo contactó después de lo ocurrido y le comunicó la muerte de su madre con una estremecedora frase: “Se nos fue la vieja”.
Ernesto llegó hasta la vivienda acompañado por familiares y encontró a su madre muerta. Según su testimonio, Tesio le aseguró que la pareja había mantenido una discusión y sostuvo que había actuado para defenderse.
El hijo, sin embargo, puso en duda esa versión y planteó sospechas sobre las heridas que presentaba su padre. Esa apreciación forma parte de su testimonio y deberá ser contrastada con los resultados de las pericias forenses.
También aseguró que habían existido episodios de violencia en la relación años atrás, aunque fuentes policiales indicaron que no encontraron denuncias previas por violencia de género radicadas por Mina en la Comisaría de la Mujer y la Familia de Merlo.