En el centro de salud buscaron estabilizarlo y, una vez que se recuperó, fue trasladado nuevamente al establecimiento penitenciario. Desde el Servicio Penitenciario señalaron que las huelgas de hambre son situaciones conocidas dentro del sistema carcelario.
El clan Sena durante el juicio por le femicidio en el Chaco. (Foto: archivo)
El entorno de Sena, sin embargo, cuestionó la atención médica que recibe. González aseguró que el condenado padece diabetes, hipertensión y problemas cardíacos, entre otras afecciones, y afirmó que su estado de salud se deterioró desde que permanece detenido.
Además, cuestionó las condiciones del pabellón 5, donde está alojado actualmente. Según sostuvo, el lugar presenta problemas de humedad, ventilación e higiene y estos señalamientos también fueron incluidos por Sena en sus presentaciones ante la Justicia.
En ese contexto, el miércoles el ex dirigente social presentó un escrito ante la jueza Dolly Fernández, integrante de la Cámara Segunda en lo Criminal, para solicitar su traslado al Área de Prevención del mismo complejo penitenciario o a otro sector que resulte compatible con su estado de salud.
En la presentación dejó constancia de que durante la huelga había sido llevado al Hospital Perrando y posteriormente al Instituto Médico Forense, donde fue examinado. Sena sostuvo que necesita “controles, medicación, alimentación adecuada, descanso y seguimiento médico” y remarcó que la condena a prisión perpetua que recibió todavía no se encuentra firme.
“Mi pedido no tiene otro objeto que preservar mi salud y mi integridad física, evitando que las condiciones de alojamiento agraven las dolencias”, expresó en el escrito. También pidió con “carácter urgente” que se modifique su lugar de alojamiento y que se garantice la continuidad de sus controles, tratamientos y medicación.
El nuevo pedido de Emerenciano Sena
Este jueves, Sena volvió a realizar una presentación ante la magistrada. En esta oportunidad solicitó turnos médicos de manera urgente y pidió ser examinado por un especialista en Traumatología del Hospital Perrando debido a los fuertes dolores que asegura padecer en las piernas, también reclamó consultas en Otorrinolaringología y con los servicios de Diabetes y Nutrición.
Dos días antes había presentado ante la Justicia historias clínicas, estudios, informes médicos y recetas. Allí aseguró que padece diabetes tipo 2 desde hace más de 12 años, problemas gastrointestinales y secuelas pulmonares que atribuyó a una internación por Covid-19.
Emerenciano Sena lleva casi ocho meses de condena a perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. (Foto: archivo)
Además, denunció dificultades para continuar con los tratamientos que realizaba antes de quedar detenido y afirmó que no recibe una alimentación adecuada para su condición de diabético ni puede realizar regularmente la actividad física que tendría indicada. “Sigo proclamando mi inocencia”, escribió Sena al reiterar su reclamo para recibir atención médica, tratamiento, medicación y una alimentación acorde con sus necesidades.
Por qué Emerenciano Sena inició una huelga de hambre
La protesta comenzó el 20 de septiembre, tres días antes de que Sena cumpliera 62 años. Su pareja relató que pudo visitarlo el 23 de septiembre y que compartieron un desayuno dentro del complejo penitenciario. Para ese momento, Sena llevaba tres días de huelga de hambre y, según González, solamente tomó una taza de café y un poco de soda.
La mujer manifestó su preocupación por la extensión de la protesta, especialmente por la diabetes que aseguró que padece el condenado. En paralelo, Sena presentó otro escrito manuscrito dirigido a la jueza Fernández en el que pidió autorización para que periodistas puedan ingresar al penal y entrevistarlo.
La huelga de hambre había sido anunciada inicialmente para volver a reclamar la prisión domiciliaria por razones de salud. Con el paso de los días, Sena incorporó nuevos pedidos: un cambio de alojamiento dentro del complejo penitenciario y acceso a atención médica especializada mientras continúa cumpliendo su condena por el crimen de Cecilia Strzyzowski.