Una ambulancia lo trasladó de urgencia al Hospital Regional Río Gallegos, donde fue intervenido quirúrgicamente. “Recién me está volviendo el alma al cuerpo porque nunca esperé recibir esta llamada”, expresó Ángela Catelicán, mamá de la víctima, en diálogo con el diario La Opinión Austral.
La mujer confirmó que su hijo permanece internado, aunque fuera de peligro: “Va a tener cinco días de internación, pero gracias a Dios está vivo”.
El agresor escapó y fue detenido minutos después
Detenido por apuñalamiento en universidad Austral
El atacante fue identificado como Pablo B., un trabajador no docente de 46 años que cumplía funciones dentro de la universidad. Según la investigación, tras el ataque escapó del lugar a bordo de un Volkswagen Gol rojo. Minutos después, personal de la División de Investigaciones logró localizarlo cerca de la Autovía 17 de Octubre y detenerlo.
Aunque el cuchillo utilizado en la agresión no fue encontrado durante el operativo, el acusado quedó a disposición del Juzgado de Instrucción N°1 de Río Gallegos.
“Era una bomba de tiempo”
Con el correr de las horas, el caso sumó un fuerte componente de polémica luego de que la madre del estudiante asegurara que tanto su hijo como su nuera habían denunciado previamente situaciones de acoso y hostigamiento protagonizadas por el agresor.
“Mi nuera y mi hijo habían hablado con las autoridades porque este hombre venía acosándola desde principio de año. Pidieron ayuda y no hicieron nada”, denunció Catelicán.
Según relató, la pareja de José, estudiante del profesorado de Geografía, había recurrido al decanato para activar protocolos internos por violencia institucional. “Si una alumna te dice que la están acosando, tenés que actuar urgente. Esto se dejó pasar desde marzo y mirá cómo terminó”, cuestionó.
La mujer incluso aseguró que desde la universidad les explicaron que el trabajador atravesaba problemas de adicciones y síndrome de abstinencia. “Les dijeron que habían hablado con él y que prometió no acercarse más”, sostuvo.
La respuesta de la universidad
Tras el hecho, la UNPA emitió un comunicado oficial en el que expresó su repudio por lo ocurrido y confirmó que inició actuaciones administrativas internas.
Además, las autoridades señalaron que colaborarán con la investigación judicial y pusieron a disposición las cámaras de seguridad instaladas en el campus.
Sin embargo, la decana Karina Franciscovic afirmó que no existían denuncias formales registradas por acoso contra el trabajador detenido.
Mientras tanto, la Policía Científica realizó peritajes en la escena del ataque y secuestró distintos elementos para incorporarlos a la causa.