Cuando los agentes lo interrogaron, el joven confesó de manera espontánea que tenía dos cigarrillos de marihuana para consumo personal. Inmediatamente fue requisado, y los policías encontraron los pequeños envoltorios con la sustancia vegetal prensada en sus bolsillos.
Del colectivo a la comisaría: esposado y en personaje
La situación insólita no terminó allí. Según relataron los propios agentes, el joven no abandonó en ningún momento su personaje, incluso cuando fue esposado y trasladado hasta la 96ª Comisaría de Miguel Pereira, donde se formalizó su detención.
En un video difundido por la Policía Militar, se puede ver al joven caminando hacia la comisaría realizando los gestos característicos de El Chavo, como encogerse de hombros y mover las manos con timidez. La escena provocó risas entre algunos presentes y asombro en otros, y rápidamente se volvió viral en redes sociales, donde acumuló miles de comentarios y compartidos.
Chavo del 8 detenido
De la vecindad a la comisaría: un “Chavo del 8” detenido con marihuana. (Foto: captura de video)
La imputación y la liberación
Tras ser llevado a la comisaría, el joven fue imputado por uso y consumo de drogas, pero quedó en libertad tras prestar declaración. Según la legislación brasileña, la tenencia de pequeñas cantidades de marihuana para consumo personal no conlleva prisión, aunque sí puede generar advertencias, servicios comunitarios y la obligación de asistir a programas educativos.
Las autoridades informaron que los dos cigarrillos fueron enviados a peritaje para determinar de manera oficial su composición. Además, remarcaron que el joven no ofreció resistencia ni representó un peligro para los demás pasajeros durante el operativo.
Un episodio insólito que desató una ola de memes
La imagen de un "Chavo del 8" esposado fue suficiente para que el episodio se convirtiera en tendencia en redes sociales en cuestión de horas. Usuarios de Brasil, México y distintos países de Latinoamérica replicaron el video con todo tipo de comentarios, memes y chistes, haciendo referencia a frases clásicas del personaje como “fue sin querer queriendo” o “se me chispoteó”.
Varios medios locales describieron con ironía que el joven llegó a la comisaría “como un perro arrepentido, con el rabo entre las patas”, en alusión a una de las canciones más recordadas de la serie.