Estas palabras, cargadas de emoción, generaron fuertes reacciones tanto en los familiares del menor como en el público, que sigue de cerca cada avance del caso.
Por último, Mónica añadió: “Creo que alguien debe saber qué ocurrió con él. Alguien debió haber visto algo. Llegamos muy tarde, prácticamente para comer. Cuando terminamos de comer, nos levantamos y Benítez fue el primero en ir al monte. Mi marido fue después, porque acababa de terminar de comer y estaba lleno. Laudelina (Peña) me invitó a ir. Me dijo: ‘Vamos también a buscar naranjas’. Todos los niños nos siguieron”.
Las declaraciones de Mónica Millapi no solo generaron revuelo mediático, sino también una fuerte reacción por parte de los familiares de Loan, en especial de sus padres. Frente a las cámaras, los progenitores del pequeño manifestaron su frustración y tomaron una decisión contundente.
Solicitaron formalmente a la jueza que lleva adelante la causa que revoque la prisión domiciliaria de Millapi. Argumentaron que este beneficio es un privilegio injusto, considerando que los otros seis detenidos en la investigación permanecen en condiciones carcelarias.
Este pedido no solo busca equidad en el tratamiento de los imputados, sino también presionar para obtener más claridad sobre el caso. La familia de Loan expresó que cada minuto cuenta en la búsqueda de respuestas, y creen que medidas más estrictas podrían contribuir a avanzar en la investigación.
El caso de Loan continúa generando incertidumbre. La desaparición del niño ha llevado a numerosas hipótesis, desde accidentes hasta posibles delitos, pero ninguna teoría ha logrado confirmarse. La intervención de nuevos testimonios, como el de Mónica Millapi, podría ser clave para abrir nuevas líneas de investigación.
Por ahora, el foco está en las posibles conexiones entre los detenidos y en determinar si efectivamente hubo negligencia, encubrimiento o una red de complicidades. Mientras tanto, el tiempo transcurre y el desenlace sigue siendo un misterio que mantiene en vilo a toda una nación.