Según su relato, el adolescente recibió disparos en el abdomen y en un brazo. La mujer también señaló que todavía no pudo conversar demasiado con él sobre las circunstancias del episodio, debido a que continúa bajo los efectos de la anestesia y los médicos le recomendaron que no hablara demasiado.
Por eso, aún no cuenta con una reconstrucción completa de lo sucedido dentro del establecimiento.
Durante la entrevista, la mujer hizo especial hincapié en rechazar las versiones que circularon sobre un supuesto vínculo de su hijo con hechos delictivos. “Quiero aclarar algo que se dice en varias versiones. Que dicen que él andaba robando, es nada que ver”, sostuvo.
Para respaldar su postura, contó que el adolescente no solía salir por las noches y recordó una situación familiar relacionada con su interés por la música. Según explicó, su hijo quería tener una guitarra eléctrica y decidió trabajar junto a su papá para reunir el dinero necesario para comprarla. Después, le pidió ayuda para concretar la compra.
“Lautaro, no tenés zapatillas y querés guitarra”, recordó que le había dicho. Finalmente, contó que lo ayudó y que el joven pudo comprarse el instrumento.
De esta manera, la mujer rechazó las versiones que circularon sobre un supuesto robo de zapatillas y pidió que no se difundan acusaciones sobre su hijo que, según aseguró, no se corresponden con la realidad.
Qué se sabe del vínculo entre los adolescentes
La madre explicó que conocía al otro joven de antes, porque su familia había concurrido junto a él a un comedor durante la pandemia. En ese entonces, los adolescentes eran amigos, aunque no sabe cómo era su relación más recientemente.
La primera versión que trascendió sobre el episodio indica que el estudiante de 17 años habría llevado una pistola al colegio para mostrársela a otros compañeros y que los disparos se habrían producido mientras manipulaba el arma.
El colegio suspendió las clases tras el episodio
El ataque ocurrió en un baño del establecimiento educativo, cuando comenzaba a ingresar el turno tarde. Tras escuchar las detonaciones, alumnos y otras personas que se encontraban en el lugar comenzaron a correr y a salir de la escuela.
Las autoridades del establecimiento se acercaron al lugar y el adolescente herido fue trasladado en un auto particular a un hospital de González Catán, donde recibió atención médica.
El estudiante de 17 años señalado por los disparos quedó detenido y la Policía secuestró una pistola Bersa calibre .22, que habría sido descartada después del episodio.
Tras lo ocurrido, se dispuso la suspensión de las clases durante 24 horas. La investigación busca determinar cómo llegó el arma al colegio y en qué circunstancias se produjeron los disparos.