Los integrantes que permanecían dentro del templo aseguraban que la propiedad fue vendida de manera ilegal y cuestionan la legitimidad de la documentación utilizada para concretar la operación.
Fuentes vinculadas a la causa indicaron que los religiosos habían llegado a un acuerdo para finalizar el rezo de la mañana y, posteriormente, permitir el inicio del procedimiento judicial. Sin embargo, el rabino que encabeza al grupo manifestó que no tienen intención de retirarse del lugar.
Qué dijo el rabino que permanecía en la sinagoga
En declaraciones a la prensa, el religioso sostuvo que su familia está vinculada históricamente con la propiedad del templo. “Mis abuelos, mis padres fueron los compradores. Es un templo que fue comprado”, afirmó, y señaló que la comunidad se enteró de la situación meses atrás, cuando fueron notificados de que debían abandonar el inmueble.
El rabino también sostuvo que integrantes de otro sector de la comunidad habrían concurrido a una inmobiliaria con documentación que, según su versión, estaba adulterada y con ella habrían concretado la venta. “No nos vamos a ir, es un templo de mucha historia. De ninguna forma lo voy a entregar”, aseguró.
Además, explicó que existe una disputa judicial relacionada con la operación y afirmó que el inmueble se encuentra en una zona de alto movimiento comercial.
“Es un barrio comercial, quieren hacer una galería”, sostuvo el religioso, quien reiteró que una parte de la propiedad fue vendida, pero que él cuestiona esa operación ante la Justicia por considerar que se utilizó un título de propiedad adulterado.