El doble femicidio y el crimen previo en Entre Ríos
El caso de Pablo Laurta tiene ramificaciones en dos provincias y tres víctimas. En Córdoba, enfrenta cargos por el asesinato de su expareja y la madre de ella, mientras que en Entre Ríos está acusado de haber matado y descuartizado al remisero Martín Palacio, crimen que habría cometido para robarle el auto y luego viajar a Córdoba a consumar el doble femicidio.
Los investigadores sostienen que Laurta actuó con premeditación y extrema violencia, y que los tres hechos están conectados en una misma secuencia criminal. En Córdoba, las pericias hallaron pruebas genéticas que lo vinculan directamente con los cuerpos de las víctimas y con el escenario del crimen.
Frases provocadoras y una posible estrategia defensiva
Desde su detención, Laurta adoptó una actitud desafiante y provocadora. En cada traslado lanzó frases enigmáticas o justificatorias. “Todo fue por justicia”, dijo en una de sus primeras apariciones públicas. Luego, antes de negarse a declarar por el caso del remisero, gritó: “Tienen que venerarlo, es un mártir”, en referencia a Palacio.
Días más tarde, frente a los tribunales de Concordia, insistió: “Solo fui a rescatar a mi hijo”. Para los investigadores, estas declaraciones forman parte de una estrategia discursiva que busca instalar la idea de que actuó motivado por una supuesta causa personal o moral.
Qué viene ahora en la causa
Tras la audiencia, el fiscal evaluará los próximos pasos procesales. Entre las posibilidades figura la ampliación de la imputación, nuevas medidas de prueba o el pedido de pericias psiquiátricas complementarias.
Hasta ahora, Laurta no había prestado testimonio formal ante la Justicia cordobesa, y su defensa no descarta presentar planteos vinculados con su estado psicológico y su versión de los hechos.
El doble femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio, sumado al crimen del remisero en Entre Ríos, constituye uno de los casos criminales más impactantes del año. La combinación de violencia extrema, manipulación emocional y móviles cruzados lo ubican entre los más complejos que enfrenta hoy la Justicia argentina.