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"Papá": se supo la identidad del jefe que mandó a matar a Brenda, Morena y Lara

La investigación por el triple crimen narco ocurrido en septiembre de 2025 sumó en las últimas horas una novedad de peso. El expediente que intenta reconstruir cómo fueron asesinadas Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez incorporó a tres nuevos sospechosos, todos vinculados presuntamente con una organización dedicada al tráfico de cocaína.

22 de septiembre de 2026 - 10:47
Papá: se supo la identidad del jefe que mandó a matar a Brenda, Morena y Lara

"Papá": se supo la identidad del jefe narco que mandó a matar a Brenda, Morena y Lara

La investigación por el triple crimen narco ocurrido en septiembre de 2025 sumó en las últimas horas una novedad de peso. El expediente que intenta reconstruir cómo fueron asesinadas Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez incorporó a tres nuevos sospechosos, todos vinculados presuntamente con una organización dedicada al tráfico de cocaína.

El avance se produjo a partir de distintas medidas ordenadas en el marco de la causa que tramita ante el Juzgado Federal N°2 de Morón, donde el juez Jorge Rodríguez dispuso solicitar las capturas de Luis Alan Valverde Rodríguez, Kevin Manuel Valverde Urtecho y Abel Josuel Taya Humpire.

Los tres permanecen prófugos y, de acuerdo con la hipótesis investigativa, habrían ocupado diferentes posiciones dentro de la estructura criminal que quedó bajo la lupa después del crimen cometido en Florencio Varela.

Pero el dato que más llamó la atención de los investigadores está relacionado con la identificación de un hombre al que distintos testimonios mencionaban únicamente con un apodo: “Papá”.

Según la investigación, detrás de ese nombre estaría Luis Alan Valverde Rodríguez, señalado ahora como uno de los principales integrantes de la organización y, presuntamente, como el máximo responsable de la estructura narco en el ámbito local.

Quién es “Papá”, el hombre señalado como jefe de la organización

Desde las primeras etapas de la investigación, los investigadores habían comenzado a reconstruir el funcionamiento de una organización integrada por ciudadanos peruanos y argentinos. Dentro de esa estructura apareció reiteradamente la referencia a un hombre conocido como “Papá”, identificado por distintos testimonios como una figura de autoridad.

Con el avance de las medidas judiciales, esa identidad habría podido ser establecida.

La Justicia ubicó a Luis Alan Valverde Rodríguez como el hombre que estaría detrás de ese apodo y le atribuyó un lugar central dentro del entramado investigado. Uno de los elementos considerados fue su presunta condición migratoria irregular, además de los datos que surgirían de los testimonios incorporados al expediente.

Valverde Rodríguez integra el denominado clan Valverde, una familia que quedó en el centro de la investigación y que tendría vínculos de parentesco con Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, uno de los nombres que adquirió mayor relevancia dentro del expediente.

La hipótesis de los investigadores sostiene que la organización contaba con una estructura distribuida en diferentes funciones. No todos sus integrantes habrían tenido contacto directo con las víctimas, sino que existían personas encargadas de tareas específicas relacionadas con la droga, el traslado de dinero, la logística y la seguridad.

En ese esquema, la identificación de “Papá” constituye un elemento relevante para intentar establecer cómo se tomaban las decisiones dentro de la banda.

La Justicia pidió capturas y alertas rojas de Interpol

A partir de los nuevos elementos reunidos en el expediente, el juez federal Jorge Rodríguez solicitó las órdenes de captura contra los tres sospechosos.

La medida apunta a localizar a Luis Alan Valverde Rodríguez, Kevin Manuel Valverde Urtecho y Abel Josuel Taya Humpire, quienes actualmente permanecen fuera del alcance de los investigadores.

Pero el pedido no se limitaría al territorio argentino.

El magistrado también requirió la intervención del Ministerio de Seguridad de la Nación para establecer una recompensa que permita obtener información concreta sobre el paradero de los acusados.

Además, se solicitó a Interpol la emisión de las correspondientes alertas rojas internacionales, una herramienta destinada a facilitar la localización y eventual detención de personas buscadas por la Justicia.

La decisión refleja una nueva etapa de la investigación: además de reconstruir qué ocurrió con las tres víctimas, el expediente busca ahora avanzar sobre los distintos niveles de la organización que habría participado en el entramado narco.

Los investigadores intentan determinar no solamente quiénes estuvieron en el lugar del crimen, sino también quiénes habrían organizado y facilitado la logística previa.

El teléfono de “Rulos” quedó en el centro de la investigación

Entre los tres nuevos prófugos aparece Kevin Manuel Valverde Urtecho, conocido dentro de la organización con el alias de “Rulos”.

Su situación adquiere particular relevancia porque, según los peritajes incorporados a la causa, los investigadores lograron reconstruir mediante telefonía celular un recorrido compatible con su presencia en la zona donde posteriormente se produjo el triple crimen.

Valverde Urtecho sería, además, primo sanguíneo de “Pequeño J”.

La reconstrucción realizada mediante los registros de las antenas de telefonía permitió establecer una secuencia temporal correspondiente al 19 de septiembre de 2025, jornada en la que se produjeron los hechos investigados.

De acuerdo con esos datos, el teléfono asociado a “Rulos” comenzó a desplazarse hacia la zona sur del conurbano alrededor de las 18:10.

Durante ese trayecto, el aparato registró conexiones con distintas antenas ubicadas en sectores de Gerli, Lanús y Claypole.

El recorrido continuó hasta Florencio Varela, donde el dispositivo habría impactado una antena aproximadamente a las 19:53.

Poco después, siempre según la reconstrucción de los investigadores, el teléfono inició el regreso hacia la Ciudad de Buenos Aires, registrándose el desplazamiento alrededor de las 20:12.

La información de las antenas no constituye por sí misma una descripción de cada movimiento de una persona, pero dentro de la causa fue utilizada para reconstruir la posible ubicación del abonado y contrastarla con otros elementos incorporados al expediente.

Por eso, la secuencia temporal se convirtió en una de las principales evidencias utilizadas para ubicar a “Rulos” en la zona durante las horas críticas.

La declaración de una detenida aportó otro dato sobre “Rulos”

A los registros de telefonía se sumó el testimonio de Celeste Magalí González Guerrero, una de las personas detenidas en el marco de la investigación y considerada una pieza importante para reconstruir el funcionamiento de la organización.

Su declaración permitió incorporar información sobre las tareas que, según su relato, realizaba cada integrante.

En particular, Guerrero habría señalado a “Rulos” como una persona encargada de trasladar estupefacientes desde un departamento utilizado por integrantes de la familia Valverde.

De acuerdo con esa versión, el recorrido tenía como destino Florencio Varela, donde la droga era distribuida para su comercialización.

El testimonio permitió a los investigadores contrastar una serie de nombres, lugares y movimientos con la información obtenida a través de medidas tecnológicas.

Esa combinación entre declaraciones de personas vinculadas a la causa y evidencia derivada del análisis de comunicaciones fue determinante para profundizar las sospechas sobre los tres nuevos acusados.

Abel Taya Humpire, señalado como custodio de “Papá”

El tercer nombre que aparece en la nueva etapa de la investigación es el de Abel Josuel Taya Humpire.

Según la declaración de González Guerrero, Taya Humpire habría cumplido una función diferente dentro de la estructura. La mujer lo identificó como custodio personal del máximo responsable de la organización, en referencia al hombre conocido como “Papá”.

Ese dato vuelve a colocar el foco sobre la existencia de una estructura con diferentes niveles de responsabilidad.

Mientras algunos integrantes se ocuparían de transportar o comercializar estupefacientes, otros tendrían funciones relacionadas con la seguridad y protección de los principales referentes.

Para los investigadores, determinar esas funciones resulta importante para reconstruir la organización completa y establecer cómo se habría desarrollado la planificación que terminó con el asesinato de las tres jóvenes.

La causa busca, de esta manera, avanzar más allá de los nombres que aparecieron inicialmente y determinar qué lugar ocupaba cada sospechoso dentro del entramado criminal.

El clan Valverde, bajo la lupa judicial

La investigación volvió a concentrarse en el denominado clan Valverde, cuyos integrantes aparecen mencionados en distintos tramos del expediente.

La relación familiar entre varios de los investigados también fue considerada por los investigadores al momento de reconstruir los vínculos dentro de la organización.

Uno de los nombres más conocidos es el de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, quien quedó asociado a la investigación por su presunta relación con el grupo.

Ahora, la aparición formal de Luis Alan Valverde Rodríguez como el supuesto “Papá” agrega otro nivel al organigrama que los investigadores intentan reconstruir.

El desafío consiste en establecer qué grado de participación tuvo cada persona y cuáles fueron las responsabilidades concretas que asumieron antes, durante y después de los asesinatos.

Para eso, la Justicia analiza información proveniente de teléfonos celulares, movimientos, testimonios y otros elementos incorporados al expediente.

Qué busca determinar ahora la investigación

Con las nuevas órdenes de captura, la investigación entra en una etapa en la que la localización de los sospechosos puede convertirse en un elemento central.

La eventual detención de los tres prófugos permitiría a la Justicia avanzar con nuevas indagatorias y confrontar las pruebas reunidas hasta el momento con las explicaciones que puedan brindar los acusados.

Mientras tanto, los investigadores continúan trabajando sobre los distintos roles atribuidos dentro de la organización.

Uno de los principales interrogantes pasa por determinar hasta dónde llegaba la estructura y quiénes tenían capacidad para tomar decisiones.

La identificación de “Papá” constituye, en ese sentido, una pieza relevante para los investigadores, porque permite ponerle nombre a una figura que hasta ahora aparecía principalmente mencionada mediante un apodo.

También resulta significativo el recorrido atribuido a “Rulos” durante la tarde y noche del 19 de septiembre de 2025, ya que los registros de telefonía lo ubicarían en el corredor hacia Florencio Varela durante las horas previas y posteriores al momento central de los hechos.

En paralelo, el testimonio que señaló a Taya Humpire como custodio aporta otra pieza para comprender cómo estaba organizada la estructura.

Una causa que sigue sumando nombres y conexiones

El triple crimen de Florencio Varela continúa así con una investigación que, lejos de limitarse a determinar quiénes ejecutaron materialmente los asesinatos, busca reconstruir la totalidad del entramado que habría estado detrás de la operación.

La identificación de tres nuevos prófugos, el pedido de recompensas y la solicitud de alertas rojas internacionales muestran el nuevo rumbo que tomó el expediente.

En ese escenario, los nombres de Luis Alan Valverde Rodríguez, Kevin Manuel Valverde Urtecho y Abel Josuel Taya Humpire pasan a ocupar un lugar destacado dentro de la investigación.

El expediente deberá determinar ahora cuál fue exactamente la participación de cada uno y qué otros integrantes pudieron haber intervenido en la planificación y ejecución de los hechos.

Mientras tanto, la Justicia continúa reconstruyendo los movimientos registrados aquel 19 de septiembre de 2025, cruzando testimonios con información tecnológica para establecer la secuencia completa.

La búsqueda de los tres sospechosos permanece abierta, y las órdenes de captura representan uno de los principales movimientos recientes de una causa que todavía intenta responder una de sus preguntas centrales: cómo se organizó la estructura que terminó vinculada al asesinato de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez.

En pocas palabras

  • Triple crimen narco: Se identificaron tres nuevos sospechosos vinculados a una organización de tráfico de cocaína en Florencio Varela.
  • Identificación de "Papá": Luis Alan Valverde Rodríguez fue señalado como el presunto jefe de la organización y responsable de las muertes.
  • Búsqueda activa: Se solicitó la captura internacional de los tres prófugos, quienes permanecen prófugos.
Resumen generado por Thinkindot AI
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