Cuando esos registros fueron difundidos públicamente el 18 de julio, familiares del sospechoso identificaron al hombre que aparecía junto a Karina. Se trataba de Ignacio Daniel González, un vecino de la víctima.
La confesión que permitió encontrar el cuerpo
El caso dio un giro cuando González llamó a integrantes de su familia y les confesó que había asesinado a Karina y que había ocultado el cuerpo en el pozo ciego de su vivienda.
Con esa información, la Justicia ordenó un allanamiento de urgencia en una casa ubicada sobre la calle Suecia al 4200.
Durante el procedimiento, efectivos de Bomberos y peritos lograron extraer el cuerpo de la joven del fondo del pozo, confirmando la confesión del acusado.
El acusado escapó a Chaco y luego se entregó
Mientras se realizaba el operativo en Buenos Aires, González ya se encontraba en Charata, provincia de Chaco, adonde había viajado el mismo día en que se denunció la desaparición de Karina.
Finalmente, acorralado por el avance de la investigación y luego de haber confesado el crimen ante sus familiares, el hombre se presentó de manera espontánea en una comisaría de esa localidad y quedó detenido.
La causa, que inicialmente era investigada como averiguación de paradero, fue recaratulada como femicidio. La Justicia bonaerense ya solicitó la extradición del acusado y ordenó la realización de la autopsia para determinar la mecánica del crimen y establecer cómo murió Karina Cáceres.