La mansión Melody, donde ocurrieron los hechos, pertenece a un reconocido empresario gastronómico y director de una importante cadena de restaurantes uruguaya, según lo afirmado por vecinos y allegados a Romina Camejo. Esta residencia de lujo, valuada en 1.650.000 dólares, y con un alquiler estimado en 50 mil dólares para el verano, se ha convertido en un punto focal de la investigación.
El fiscal Robles busca determinar el origen de los fondos que Aguiar utilizaba para mantener su estructura en el país, con el objetivo de arrojar luz sobre los motivos detrás del crimen y las circunstancias que rodearon la vida del empresario antes de su muerte.
Cómo ocurrió el crimen de Gonzalo Aguiar en Punta del Este
Gonzalo Aguiar fue encontrado días atrás con un tiro en el pecho. Su presunta pareja, Romina Camejo, la principal acusada, fue liberada, aunque no podrá salir de Uruguay.
Según consignó la prensa local, Aguiar arribó en la madrugada a la residencia Melody acompañado por una mujer, mientras dentro residía Camejo con su bebé de siete meses.
A pesar de que Aguiar tenía llaves, la entrada fue bloqueada por Camejo con una silla o mueble. Sin embargo, logró acceder. Camejo, quien tenía experiencia en tiro, disparó al menos cinco veces con una pistola calibre nueve milímetros, alcanzando a Aguiar en el pecho.
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Gonzalo Aguiar y Romina Camejo, su expareja y principal acusada del asesinato (Foto: archivo).
Al menos cuatro testigos presenciaron los acontecimientos de esa fatídica madrugada, revelando que la disputa y las amenazas habían comenzado antes de ingresar a la casa. Incluso se señaló que Aguiar portaba un arma al momento del incidente, según consignó el sitio local El Observador.
El tiroteo alertó a los hijos del amigo de Aguiar que estaban en la vivienda, quienes gritaban pidiendo auxilio. Luego de los disparos, Camejo llamó al servicio de emergencia 911. Sin embargo, cuando llegaron los servicios policiales y de ambulancia, Aguiar ya había fallecido.
Fuentes cercanas a Camejo revelaron que ella se había sentido amenazada por Aguiar durante un tiempo, viviendo bajo un constante acoso. Se destacó un incidente previo donde Aguiar había asignado guardias de seguridad para controlar sus actividades, incluso cuando salía a bailar tras su separación.