Tras una breve investigación, la fuerza de seguridad arrestó a un sospechoso que también tenía rastros de sangre, en un condominio cercano a la zona donde ocurrió el crimen. El perro de la víctima lo habría lastimado al intentar defender a la mujer.
De acuerdo a la información que brindaron medios locales, antes de que llegaran los agentes, se había desecho de su remera, pero no pudo evitar que se le encuentren rastros de sangre en sus manos y ropa interior.
Según informó O Globo, el hombre tiene antecedentes penales, por robos y lesiones corporales.