Casa Rosada

Alberto piensa en más restricciones y busca apoyo para enfrentar a Larreta ante la Corte

Fernández ordenó demorar la respuesta a la Corte para el lunes. Evita hablar de Fase 1, pero no descarta ampliar las restricciones.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Alberto Fernández se mostró el viernes rodeado del Gobernador de Santa Fe

Alberto Fernández se mostró el viernes rodeado del Gobernador de Santa Fe, Omar Perotti y varios ministros, mientras desde el oficialismo insistieron en acusar a Rodríguez Larreta por el aumento de contagios en CABA. (Foto: Presidencia)

El presidente Alberto Fernández analiza ampliar las restricciones a la circulación, si esta semana no logra aplanar la curva exponencial de contagios y para eso, salió a buscar apoyo de gobernadores aliados como Omar Perotti (Santa Fe) y Axel Kicillof (Provincia de Buenos Aires), mientras desde el oficialismo salieron a tensar aún más la cuerda con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, acusándolo no solo por promover una "rebelión contra el DNU 241", desobedeciendo una orden presidencial, o una virtual "sedición", sino responsabilizándolo de que la curva exponencial de contagios en esta segunda ola de la pandemia, ya se expande al interior del país.

En un acto desde Rosario, acompañado por Perotti y medio gabinete nacional, Alberto le envió una crítica a Rodríguez Larreta:" Tenemos la capacidad de la experiencia, un don del ser humano que no tienen los animales. Miremos para atrás, todo empezó en la Ciudad, se extendió al AMBA, y de ahí empezó a irradiar al interior del país", dijo Alberto dos días después de que el Ministerio de Salud diera a conocer el nuevo mapa con zonas rojas del país.

El Gobierno preparó así el terreno para afrontar un eventual fallo adverso de la Corte en la pelea judicial con la oposición por la suspensión de las clases presenciales. En ese marco, ordenó demorar la presentación de la respuesta formal ante la Corte Suprema de Justicia que llevará este lunes el procurador Carlos Zannini, defendiendo la "constitucionalidad del DNU" por encima de cualquier ley provincial o local.

Una lluvia de denuncias penales contra Rodríguez Larreta por desobediencia civil y rebelión, otra del PAMI por irregularidades en el sistema de vacunación y reuniones buscando aliados en gremios docentes, cámaras de colegios privados y gobernadores que acatan las medidas, y advierten sobre el colapso del sistema sanitario. Son los argumentos que llevarán a la Corte Suprema de Justicia para buscar la ratificación del DNU que estableció las restricciones a la circulación y las clases presenciales, que vence este viernes 30 de abril.

Pero el Gobierno ya piensa en el día después. El Presidente acordó con el ministro de Educación, Nicolás Trotta, su regreso a la agenda pública y el ministro -tras negar haber presentado su renuncia- adelantó que ya trabajan en una "nueva presencialidad administrada" para descomprimir el descontento generalizado hacia el Gobierno.

Pero en la Casa Rosada, admitieron a A24.com que las clases presenciales serán escalonadas en primaria (semana de por medio): sigue en duda la secundaria y el nivel universitario. Dependerá de que con las actuales restricciones, se logre sostener o aplanar -es decir, bajar la velocidad de aumento- de los nuevos contagios.

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Alberto Fernández junto al gobernador de Santa Fe, Omar Perotti,  que esta vez se mostró alineado a las restricciones a la circulación dictada por la Casa Rosada. (Foto: Presidencia)

Alberto Fernández junto al gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, que esta vez se mostró alineado a las restricciones a la circulación dictada por la Casa Rosada. (Foto: Presidencia)

Esta semana, consultada por A24.com, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, no descartó la posibilidad de ampliar las restricciones y dijo que será el Presidente el que tome una decisión. Ya nadie descarta en La Rosada volver a un cierre total de actividades, en un tiempo muy limitado, con fecha de inicio y de salida.

En ese marco, Alberto Fernández pidió al gabinete económico que avance con nuevas medidas de ayuda económica y social, y esta semana anunciaron la ampliación de los Repro II a sectores afectados por los cierres como bares y restaurantes, cines y sectores de la cultura, deportes y espectáculos.

Pero además, la Casa Rosada volvió a tomar medidas económicas tendientes a endurecer los controles sobre precios y abastecimiento en materia de alimentos y restricciones a las exportaciones de carne y granos, considera esenciales para el consumo interno en un estado de crisis.

El temor a una crisis de abastecimiento y una explosión social volvió a rondar los pasillos del poder en esta semana de contagios exponenciales, que pusieron en duda la posibilidad de continuar con todas las actividades abiertas.

Las imágenes del Presidente recorriendo en La Matanza hospitales de guerra montados en camiones donados por el gobierno de China y atendidos por militares argentinos fueron parte del operativo con que el Gobierno salió a advertir a la población que las restricciones no medidas autoritarias, sino ante la necesidad de evitar un colapso del sistema sanitario.

Pero la curva exponencial de casos fue más rápido que la comunicación oficial, y a los casi 29.000 nuevos casos diarios y el nuevo récord de muertes por COVID-19 (557 el viernes) se sumaron los datos de que hospitales y clínicas del AMBA ya están saturadas; muchos pacientes con COVID tuvieron que esperar varias horas para poder recibir atención, muchos entubados en pasillos o ambulancias con demoras de más de 5 horas.

Así, medidas como la suspensión de cirugías programadas y la ampliación de camas de terapia intensiva, siguieron como anuncios espasmódicos del Ministerio de Salud que definió la situación como "el peor momento desde que empezó la pandemia en marzo de 2020".

La película que se vivió en 2020 en Europa y que el Gobierno argentino quiso evitar en el país, está, según advierten en la Casa Rosada, a un hilo de concretarse.

En ese marco, los datos contrapuestos que informa el Gobierno porteño que niega la saturación del sistema sanitario y habla de una baja de la pendiente de casos, puso a la grieta política en el centro de a escena. Era necesario acudir a la Corte Suprema de Justicia para poner orden a las peleas políticas en un año electoral?.

La única señal de convivencia pacífica en este juego de suma cero entre oficialismo y oposición, se vio el jueves en el Congreso cuando oficialismo y oposición acordaron posponer un mes las elecciones primarias y las generales, para septiembre y noviembre, respectivamente.

Pero la postergación del cronograma electoral, no parece haber surtido efecto cuando entre oficialismo y oposición encerraron a la sociedad durante toda la semana, en sus peleas judiciales y mediáticas, en una lucha por mostrar quién mejor administra la pandemia en lo que pareció la largada de la campaña electoral.

Pero quién va a votar a uno u a otro, cuando la preocupación diaria de los argentinos es saber qué hacer con la educación de sus hijos, o evitar que se enferme un familiar. Esta semana se vio un anticipo de lo que puede suceder: ni el que tiene la medicina prepaga más cara puede garantizarse un respirador para salvar su vida del COVID. ¿Alberto volverá a apretar el botón rojo solo, o lo apoyarán otros gobernadores? ¿Y la Corte?