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POLÍTICA

Juntos por el Cambio se reorganiza para dejar el tono dialoguista y enfrentar a Cristina Kirchner

Juntos por el Cambio se reorganiza para dejar el tono dialoguista y enfrentar a Cristina Kirchner
Algunos de los principales referentes de Juntos por el Cambio se reunieron en pos de "fortalecer y consolidar el equipo"

La coalición de Juntos por el Cambio comenzó ayer una nueva relación con el gobierno de Alberto Fernández luego de la embestida oficial contra la Corte Suprema y el intento de desfinanciar a la Ciudad de Buenos Aires. Se terminaron los buenos modales y ello incluye al jefe del gobierno porteño, el dialoguista Horacio Rodríguez Larreta. Todos los líderes de la alianza opositora acordaron el lunes frenar como sea el avance de la vicepresidenta Cristina Kirchner y del Presidente sobre el Poder Judicial, sobre las instituciones y sobre los propios líderes de ese frente político.

La carta de Cristina contra la Corte, la quita de fondos a la CABA, la reforma de la movilidad jubilatoria y la agenda radicalizada del gobierno cambiaron el escenario político desde el lunes.

Según pudo saber A24.com, el primer gesto inminente de la oposición será presentar una nueva demanda contra la Nación ante la Corte Suprema de Justicia para declarar la inconstitucionalidad de la ley de quita de coparticipación a la Ciudad que el Senado, presidido por Cristina, sancionó el jueves último. Esa ley le detrajo $65.000 millones a la Ciudad de Buenos Aires para el ejercicio 2021, justo un año electoral. Eran los recursos para seguridad ciudadana y obligarán a un ajuste porteño.

Luego de ello, la coalición que lideran Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Rodríguez Larreta, Elisa Carrió y Alfredo Cornejo, desplegará una batería de acciones de Juntos por el Cambio en procedimientos parlamentarios, manejo del quórum, comisiones, presencialidad en las sesiones, la convocatoria a marchas, resistir la suspensión de las PASO, obstaculizar el nombramiento de jueces amigos del kirchnerismo y, si se puede, bloquear la sanción de la ley del aborto legal en el Senado, que sería un trofeo del Gobierno. Así lo analizan algunas autoridades del espacio.

En ese sentido, la coalición Juntos por el Cambio difundió ayer un comunicado en el que denunció "un golpe a la Constitución" y un intento de "avasallamiento a las instituciones".

El monto que la Ciudad peleará en la Corte equivale al 2,1% de coparticipación que le había concedido en 2016 el gobierno de Mauricio Macri para transferirle la seguridad porteña a la Ciudad. Esa nueva ley todavía no se promulgó, pero apenas ocurra, cuando se publique en el Boletín Oficial, se producirán dos cosas:

  • La Corte Suprema declarará abstracta la demanda por la inconstitucionalidad del decreto 735; habiendo una ley del Congreso que dispone la quita de coparticipación, el decreto pierde vigencia por la existencia de una norma superior.
  • La Ciudad presentará una nueva demanda que impugnará la propia ley del Congreso. Los argumentos serían similares a la demanda de inconstitucionalidad del decreto: que la ley atenta contra la Constitución que dispone en el artículo 75 inciso 2 que toda transferencia de funciones debe disponerse con la reasignación de los recursos para financiarla.

Hasta la semana última, transcendían negociaciones del Gobierno con Ricardo Lorenzetti, a través del jefe del Gabinete, Santiago Cafiero. Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda creerían más en los argumentos porteños sobre la inconstitucionalidad. Faltaba conocer la postura de Horacio Rosatti. Elena Highton de Nolasco se acercaría más al gobierno de los Fernández.

Pero los ataques sobre la Corte y las amenazas de algunos kirchneristas con hacerle juicio político al máximo tribunal modificaron los tantos. En estas últimas horas, según confiaron a A24.com fuentes de la Corte, "Lorenzetti está evaluando no tirar más nafta al fuego. No definió aun su postura sobre la Ciudad. Y muy probablemente se reúna con altos funcionarios porteños en estos días". Por las dudas, Santiago Cafiero salió a decir el viernes último que el Gobierno no evalúa el juicio político, tal como había amenazado el senador ultra K Oscar Parrilli.

"El kirchnerismo nos complica las cosas. Por ahora, Alberto considera que el gran logro de 2020, en medio de la pandemia, fue haber mantenido la unidad del Frente de Todos", dicen en la Casa Rosada. "Hoy era un día intenso con mucho laburo y muchas cosas pero se percibía cierta tranquilidad de que a fin de año va a pasar diciembre y no habría desbordes pese a todo", decían ayer hombres del núcleo duro del albertismo. En parte consideran que la coalición oficial está calmada porque tiene por delante la discusión del aborto en el Senado que unifica a albertistas y cristinistas. "Con el aborto nos dieron de tomar un Valium", señalan.

En ese escenario, la conducción de todos los partidos que conforman Juntos por el Cambio se reunió ayer y emitieron un durísimo comunicado que presagia una escalada en el conflicto entre el Gobierno y la oposición. Señaló que la carta de Cristina contra la Corte fue "un golpe a nuestra Constitución" y fue "avalada por el Presidente", lo cual anticipa, aseguró, un intento de "reforma constitucional que rompe definitivamente el sistema republicano”.

Además de Macri y Rodríguez Larreta, participaron Patricia Bullrich y Humberto Schiavoni por el PRO, Alfredo Cornejo, Mario Negri, Luis Naidenoff y Martín Lousteau por la UCR y Maximiliano Ferraro, Maricel Etchecoin y Juan López por la Coalición Cívica.

Por otro lado, diputados del bloque de la Coalición Cívica, el partido que lidera Elisa Carrió anunció que pedirán el juicio político de la vicepresidenta Cristina Kirchner. Sin embargo, esa iniciativa es casi inviable, al menos hoy, porque el Frente de Todos tiene la mayoría en ambas cámaras del Parlamento y un juicio político debe ser impulsado por los dos tercios de Diputados y aprobado por los dos tercios del Senado. Los diputados de la CC-ARI fundamentaron las causales de "mal desempeño" y la "comisión de delitos en el ejercicio de sus funciones". Más que una medida efectiva, se trata de un gesto de dureza dirigido a instalar la gravedad del momento.

"El juicio político lo hacemos para plantear la cuestión internacional. Estamos haciendo presentaciones en la OEA. Por alterar el orden constitucional", dijo una diputada cercana a Carrio.

La diputada Paula Oliveto, junto a otros legisladores, están presentando denuncias sobre cada acción de Cristina Kirchner que pueda configurar un atentado contra la independencia del poder judicial y acompañarán las pruebas ante la OEA para que sea analizado por la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

En Juntos por el Cambio se percibe que Macri siente que prevaleció sobre Rodríguez Larreta en el diagnóstico previo del gobierno de los Fernández. "Ellos no van a parar. Todos se dieron cuenta, incluido Horacio, que hace falta firmeza y que los gestos de diálogo con el Gobierno nunca iban a ser retribuidos", señaló un macrista puro.

"Este escenario se parece mucho más a lo que pensábamos nosotros que a lo que pensaba Horacio", agregó el ex funcionario. El núcleo duro de Macri impuso ahora tres conclusiones:

  • Los gestos de diálogo y moderación no alcanzaron para atenuar la virulencia del Gobierno de Alberto y Cristina.
  • Se terminó la idea de un Alberto bueno y una Cristina mala. Es una coalición que lidera Cristina y ella gobierna.
  • Ella está dispuesta a llevarse puesto todo. Lisa y llanamente.

Por eso, Macri, Larreta, Bullrich, Carrió y Cornejo, entre todos los dirigentes de JxC, se propusieron ayer tener firmeza total en los procedimientos parlamentarios. También se evaluarán convocatorias a marchas populares para volver a ganar la calle. El próximo motivo de llamado podría ser la posibilidad de un fraude electoral ante el nombramiento del juez Alejo Ramos Padilla como juez federal número de La Plata, que oficia de tribunal electoral de la provincia de Buenos Aires.

Por su puesto, se juramentaron la unidad total frente a las elecciones parlamentarias de 2021, resistir con todas las energías la suspensión de las PASO que busca el Gobierno y poner toda la fuerza en ganarlas para poner límites al poder central. Por ejemplo, las legislaturas de la Ciudad y de la provincia, donde JxC puede bloquear proyectos del Poder Ejecutivo, serán usadas para impedir la suspensión de las primarias distritales y eso heriría de muerte la cancelación de las PASO a nivel nacional.

Señalan que en el año electoral será más fácil poner límites porque el Frente de Todos tendrá que cuidarse de los costos políticos. Pero consideran que este año algunos límites pudieron poner: frenaron la reforma judicial en Diputados y estaría estancada la reforma de la ley del Ministerio Público, entre otras.

Algunos allegados a Macri aseguran ahora que sería estratégico, en este contexto, impedir que Alberto, Cristina y Máximo Kirchner levanten el trofeo de la sanción de la ley del aborto el próximo 29. Pero en este tema hay diferencias internas porque algunos senadores de la coalición no se quieren prestar a esa estrategia.

"Tenemos que usar todos los resortes que tenemos para frenar a Cristina. Si no viene por todo y en 2023 ya puede ser tarde. Ganar las elecciones será clave para alejar el fantasma de un juicio político a la Corte con los dos tercios del Senado y de una reforma de la Constitución", dijo un macrista de pura cepa. Quizás allí anida el próximo discurso de JxC de cara a las próximas elecciones.

por Mariano Obarrio
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