Esos conceptos resumen el clima que se vive en el Gobierno el día después de que Cristina rompiera un silencio de meses y lanzara elogios y críticas por igual a la gestión de de Alberto Fernández.
La respuesta desde la Casa Rosada fue con gestos del propio Presidente, que salió a hablar temprano en distintos reportajes radiales, y con actos, donde se mostró junto al tercer aliado de la coalición de Gobierno, el jefe de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y los ministros y funcionarias a las que critica el cristinismo.
Cerca de Alberto y de Cafiero insisten en que por ahora, al menos, no habrá cambios de Gabinete y coinciden en el diagnóstico hecho por la ex presidenta y jefa del kirchnerismo:
“Nosotros siempre dijimos que se trata de una crisis por la escasez de dólares, producto de una economía bimonetaria. Lo dijimos ni bien asumimos”, señaló una alta fuente de la Rosada.
Ante la consulta de A24.com, reconocieron lo mismo que Cristina en la carta: “Hubo errores de gestión, pero el Gabinete está bien. Como dijo Cristina, en la incertidumbre es todo prueba-error. Así se fue sosteniendo la economía, con el IFE, el ATP, las medidas que se están tomando para contener el dólar”.
Mientras caminaba desde la Casa Rosada hacia el CCK, Cafiero admitió a A24.com: “Nunca negamos que haya habido errores, pero para nosotros es importante seguir hablando con la verdad y la franqueza de siempre”.
Un funcionario cercano a Alberto también respondió a la convocatoria de Cristina a un gran acuerdo nacional: "Desde que asumió, el Presidente y Cafiero se reúnen con empresarios, sindicalistas, movimientos sociales y pymes para lograr un acuerdo económico y social y para buscar una salida consensuada a la crisis".
No hacen referencia a que fue Cristina quien se opuso a algunas charlas de Alberto con empresarios, como fue su participación en el coloquio de IDEA, al que la vicepresidenta volvió a criticar en la carta.
Cerca de Alberto evitan confrontar con Cristina, pero a la vez remarcan que en la carta hay cierta autocrítica: “Ella reconoce que propuso a Alberto como Presidente porque sabía que es el perfil que necesita Argentina hoy para gobernar: la moderación".
En la Rosada todos elogian a Cafiero: “Es un jefe de Gabinete democrático, no confrontativo". En ese marco, descartan un nuevo desembarco de Aníbal Fernández, que se viene ofreciendo desde hace meses para "ayudar al Gobierno"; pero el propio Alberto Fernández le bajó el pulgar.
Otro que interpretó la intención de Cristina fue su vocero habitual y senador, Oscar Parrilli. "Cristina aportó una mirada estratégica de los problemas estructurales del país, pero el que gobierna es Alberto", dijo en declaraciones a A24.com el ex secretario General de la Presidencia de Cristina.
"Cristina se anima a plantear cosas que muchas veces no están en la discusión política de los medios, como el problema estructural que tiene la Argentina, que es la economía bimonetaria", señaló Parrilli a A24.com.
El ex funcionario insistió en el llamado de la vicepresidenta a "resolver seriamente este problema a sectores empresariales, sociales, sindicales, políticos y también mediáticos, para que de alguna manera todos aportemos a resolver y solucionar este problema estratégico en Argentina". Desmintió una pelea por los cargos en el Gabinete.
Un ultrakirchnerista que reapareció después de 4 años de silencio fue el ex diputado y amigo personal de Kirchner, Carlos Kunkel.
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Alberto Fernández en homenaje a Néstor Kirchner
Alberto Fernández en homenaje a Néstor Kirchner
En el acto homenaje en el CCK, Kunkel pareció interpretar la carta de Cristina como una bajada de línea política hacia la Rosada: "El Gobierno está bien en la medida en que hable menos y hagamos lo que hay que hacer, que es equilibrar la economía”.