"Cancha desnivelada": Sturzenegger se sumó al debate entre apertura comercial y protección industrial
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado salió a respaldar las declaraciones de Luis Caputo con una extensa exposición en redes sociales.
"No apto para irritables": Sturzenegger se sumó a la pelea entre la apertura comercial y la protección industrial
El debate por el precio y la producción de indumentaria en la Argentina sumó en las últimas horas un actor clave del Gobierno. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, intervino públicamente tras la polémica generada por una frase del ministro de Economía, Luis Caputo,quien aseguró que “nunca compró ropa en Argentina”, lo que provocó una fuerte reacción del sector textil y reavivó la discusión sobre la apertura comercial y la presión impositiva.
En ese contexto, Sturzenegger publicó un extenso mensaje en redes sociales en el que buscó refutar lo que definió como el “razonamiento de la cancha desnivelada”, un argumento habitual, según señaló, entre economistas, empresarios y referentes gremiales que sostienen que la industria nacional no puede competir con el exterior debido a los altos costos locales, especialmente los impuestos.
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“El argumento es que existe un diferencial de costos que hace imposible competir hasta que no se bajen impuestos y regulaciones. Suena razonable, pero está equivocado”, sostuvo el funcionario. Incluso advirtió que su explicación podía resultar incómoda o interpretarse como soberbia, pero invitó a leerla a quienes estuvieran dispuestos a cuestionar sus propios supuestos.
Para el ministro, plantear que primero deben bajarse impuestos y recién después abrir la economía es una forma de postergar indefinidamente los cambios. “Es una salida cómoda. Nadie quiere asumirse proteccionista, entonces se dice ‘estoy a favor de competir, pero más adelante’”, explicó, y remarcó que el gobierno de Javier Milei ya avanzó en reducciones impositivas, aunque eso no debe condicionar la apertura.
El respaldo en la teoría económica
Sturzenegger apoyó su postura en la teoría clásica del comercio internacional y citó al economista británico David Ricardo, a quien consideró central para entender por qué las diferencias de productividad entre países no invalidan el comercio, sino que lo vuelven más beneficioso. “Hay sociedades más productivas que otras por múltiples razones: infraestructura, tecnología, seguridad o capital. Aun así, comerciar siempre conviene”, afirmó.
Para ilustrarlo, recurrió a un ejemplo: “Un matemático puede ser mejor pintor que un pintor, pero igual le conviene dedicarse a la matemática y contratar a otro para pintar su casa”. Según explicó, incluso las economías menos productivas se benefician del comercio al concentrarse en aquello en lo que son relativamente más eficientes.
En esa línea, defendió las recientes declaraciones de Caputo y del jede de Gabinete, Manuel Adorni, sobre la necesidad de abrir la economía y sostuvo que el comercio internacional no destruye empleo, sino que redistribuye la producción hacia sectores más competitivos. “Cada importación crea su propia exportación”, afirmó, al citar estudios académicos sobre la relación entre comercio y flujo de capitales.
El ministro también vinculó el debate comercial con la presión impositiva. A su criterio, los impuestos elevados y las regulaciones excesivas funcionan como una merma adicional de productividad, ya que aumentan los costos y reducen los salarios reales. “El fisco te quita parte de tu producción sin darte nada a cambio. Eso baja tu salario”, sostuvo.
En ese marco, defendió la política de reducción del Estado y desregulación impulsada por el Gobierno: “Achicar el Estado y desregular es clave para subir los salarios. La motosierra es un instrumento central para mejorar los ingresos de los argentinos”.
Lejos de aceptar que la “cancha desnivelada” sea un obstáculo, Sturzenegger afirmó que ocurre lo contrario: “Cuanto más desnivelada está la cancha, mayor es el beneficio del comercio”. Reconoció que se trata de una idea provocadora, pero insistió en que es consistente con la teoría económica básica.
Un debate que expone tensiones
La intervención del ministro se produjo luego de que la industria de la indumentaria respondiera a los dichos de Caputo, cuestionando que el Gobierno no haya eliminado impuestos clave y defendiendo el rol del sector en el empleo y la producción nacional. El cruce volvió a poner en evidencia la tensión entre la apertura comercial y la protección de la industria local, uno de los ejes centrales del debate económico actual.
Para Sturzenegger, reducir impuestos y desregular es necesario, pero no como condición previa para abrir la economía, sino como parte de una estrategia para mejorar la remuneración del capital y el trabajo. “La apertura no depende de eliminar primero todas las ineficiencias. Esas ineficiencias, justamente, refuerzan la conveniencia de comerciar”, concluyó.