Como la Selección, Macri está “preocupado por las complicaciones” y hace números con la “ilusión de clasificar”
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Como la Selección, Macri está “preocupado por las complicaciones” y hace números con la “ilusión de clasificar”

En el círculo más cercano a Mauricio Macri admiten que el Presidente está "preocupado por las complicaciones” pero mantiene “la ilusión de clasificar”. En la charla, no queda del todo claro si hacen referencia al triste resultado de la Selección Argentina de Fútbol frente a Croacia o al “clima” de incertidumbre que se vivió en los últimos días en la Casa Rosada.

Con la trágica derrota 3 a 0 ante Croacia, el Presidente se quedó con las ganas de celebrar un triple triunfo, en una semana donde todo el Gobierno salió a festejar "dos buenas noticias": la aprobación del acuerdo con el FMI y la recalificación como “economía emergente” que le permitió poner un principio de freno a la corrida cambiaria y la devaluación del peso.

A horas de un nuevo paro general convocado por la CGT, al que adhieren la mayoría de los gremios, Macri hace cálculos -como la Selección- y espera “renovar expectativas” con el cambio de Gabinete y frenar la ola de críticas ante el creciente malestar social.

¿Cambios para la tribuna?

Cerca del Presidente admiten que la crisis cambiaria y financiera “desgasta mucho,y hay momentos en que se necesita una renovación, lo que no quiere decir que los que estaban no hicieron una encomiable tarea”.

Macri sigue defendiendo al ahora ex ministro de Energía Juan José Aranguren porque, dice, “le tocó ser la cara de las malas noticias”, pero ratifica que “fueron medidas que no tomó solo, sino que fueron parte del programa” del Gobierno que continúa, entre ellas, con el nuevo aumento de tarifas que se espera en el próximo trimestre, confirmado por el nuevo ministro, Javier Iguacel.

La interna en Cambiemos

Explican cerca de Macri que los últimos cambios de ministros fueron una decisión del Presidente y que por ahora no hay otros previstos, aunque todo “dependerá de la coyuntura”.

Macri, dicen en su entorno, “escuchó y tomó nota” de los reclamos de distintos sectores de la misma alianza Cambiemos: la UCR, Carrió y hasta sus delfines Larreta y Vidal. Se empezaba a sentir la presión de la realidad social

Sin embargo, en la mesa chica del Gobierno insisten en negar las internas, y evitan hablar de “ganadores” o “perdedores”.

Técnicos vs. políticos

En el acto de asunción de los nuevos ministros, en el Salón Blanco y con todos los honores, Macri armó para la foto un escenario de “equilibrio” entre las alas técnica y política.

Ubicó a Marcos Peña en el lado derecho, junto a los ministros salientes Aranguren y Cabrera; del lado izquierdo al titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, con los ministros entrantes: Iguacel y Sica. La orden fue cerrar filas internas ante la crisis.

Macri y el “recálculo permanente”

El positivismo y la necesidad de “recálculo permanente” sigue siendo la carta que usará el Gobierno para relativizar la cruda realidad, que se vio reflejada en una nueva caída en las encuestas y la posibilidad cierta de perder el poder en 2019.

Puertas adentro del Gabinete, el pase de facturas fue en la reunión de comunicación post derrota de Argentina ante Croacia. En el Gobierno evitan usar la palabra “recesión” y se muestran eufóricos por el fuerte respaldo recibido por el FMI y el mundo financiero internacional:

“El cambio de ministros le da más frescura al Gabinete. Es una decisión de Macri que tomó nota de los reclamos e hizo cambios: emponderó a Dujovne, cambió al presidente del Banco Central,  amplió la mesa política y ante el desgaste del ministro de Energía, tomó nota y cambió”, señaló otra fuente de Casa Rosada que calificó a los dos nuevos ministros como “más políticos”.

Peña conducción

“Marcos Peña no es un técnico, es un pragmático y sigue siendo la persona de mayor confianza de Macri y el conductor de la mesa política, que tiene mayor amplitud, y todos tienen voz y voto”, señalan en el ala política del Gobierno y admiten que el jefe de Ministros sigue siendo el pilar en la toma de decisiones, pese a las críticas dentro de la alianza oficialista.

Si bien la “mesa politica” fue ampliada con la inclusión de Monzó y los radicales, Macri resistió hasta que no pudo más por la crisis, y tomó “la decisión final” junto a Peña y sus vicejefes de Gabinete, Gustavo Lopetegui y Mario Quintana, que, pese a las críticas, siguen en el círculo más pequeño de la toma de decisiones.

Suspenden la campaña hasta que termine el Mundial

“No es lo mismo la Selección que gestionar para 43 millones de argentinos…”, se atajan otras fuentes del Gabinete que admiten que la Casa Rosada ya decidió suspender la campaña política de cara a la reelección en 2019 por lo menos hasta que termine el mundial y concentrarse en intentar contener la crisis económica, política y social.

Macri continuará con sus habituales viajes a las distintas provincias para encabezar la inauguración de obras y actos vinculados al sector empresarial. Retomará esas prácticas esta semana en Santa Fe. 

“No vamos a adelantar la campaña”, sostienen en Casa Rosada donde niegan temor a que se produzcan protestas violentas contra Macri ante una eventual crisis social, y vinculan prácticas de escraches a un círculo limitado del kirchnerismo.

La discusión con el peronismo:

El Gobierno esperará 10 días a que se calme la corrida cambiaria y el desarme de las Lebacs para comenzar a convocar a todos los gobernadores y legisladores de la oposición a la discusión por el ajuste acordado con el FMI en el presupuesto 2019.

Peña convocará a los diputados y senadores, acompañado por los titulares del Senado, Gabriela Michetti y Federico Pinedo y de Diputados, Emilio Monzó. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, convocará a reuniones bilaterales a todos los gobernadores.